Rubio ha recibido instrucciones de Trump para presentar una propuesta formal de compra de Groenlandia en las próximas semanas
La Administración de Donald Trump ha revivido su ambicioso interés por adquirir Groenlandia, el vasto territorio ártico bajo soberanía danesa. Le asigna un valor estimado de 700.000 millones de dólares.
Según informes de NBC News, esta es la primera evaluación concreta elaborada por un grupo de expertos y ex altos funcionarios estadounidenses, en el marco de los planes para incorporar la isla a territorio norteamericano.
Esta cifra refleja no solo el potencial económico de sus recursos naturales, como minerales raros y rutas marítimas emergentes, sino también su valor estratégico en un Ártico cada vez más disputado por potencias como Rusia y China.
Tensión diplomática
El anuncio sobre Groenlandia llega en un momento de creciente tensión diplomática. Hoy mismo, en la Casa Blanca, se celebra una reunión clave entre representantes daneses y groenlandeses con el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio.
Fuentes internas citadas por CBS News indican que Rubio ha recibido instrucciones para presentar una propuesta formal de compra de Groenlandia en las próximas semanas, calificada como «alta prioridad» por Trump.
El presidente, quien ya expresó su deseo de obtener Groenlandia «por las buenas o por las malas«, parece decidido a avanzar, especialmente tras acciones unilaterales recientes como la detención de Nicolás Maduro en Venezuela.
Sin embargo, la propuesta enfrenta obstáculos significativos. La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha advertido de que «lo más difícil está por venir», mientras que el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, defiende la soberanía danesa y rechaza cualquier cambio forzado.
Resistencia del Congreso
Expertos señalan que, incluso si se opta por la compra, requeriría aprobación del Congreso estadounidense, donde hay resistencia bipartidista ante el elevado costo, equivalente a más del doble del presupuesto anual de defensa, y las implicaciones internacionales.
Alternativas como un acuerdo de arrendamiento o explotación conjunta se barajan como opciones más viables y económicas, con estimaciones entre 500.000 y 700.000 millones de dólares.
No obstante, voces críticas alertan sobre el riesgo de escalada militar, evocando escenarios de invasión que podrían tensar las relaciones con la OTAN, de la que Dinamarca es miembro.
Visión expansionista de Trump
Esta iniciativa subraya la visión expansionista de Trump en su segundo mandato, priorizando el control de recursos árticos ante el deshielo polar. Analistas económicos destacan que Groenlandia alberga depósitos de tierras raras esenciales para la tecnología verde y la defensa, valorados en billones a largo plazo. Sin embargo, la población local, mayoritariamente inuit, expresa preocupación por el impacto ambiental y cultural de cualquier intervención extranjera.
La comunidad internacional observa con inquietud. La Unión Europea ha llamado a respetar la soberanía danesa, mientras Rusia y China podrían aprovechar cualquier fractura para fortalecer su presencia en la región. Por ahora, el futuro de Groenlandia pende de un hilo diplomático, con 700.000 millones de dólares como punto de partida para una negociación que podría redefinir el mapa geopolítico del Ártico.












