El fantasma del rescate a la aerolínea Plus Ultra vuelve a sobrevolar La Moncloa, y esta vez viene cargado de sospechas internacionales y conexiones con las cloacas del chavismo. El grupo parlamentario de Vox en el Congreso ha lanzado una ofensiva total para que el Gobierno de Pedro Sánchez rinda cuentas sobre las últimas y escandalosas informaciones publicadas por Vozpópuli. Se trata de una red de préstamos opacos que vinculan a la compañía con entidades financieras en paraísos fiscales y, como no podía ser de otra manera, con el nombre de José Luis Rodríguez Zapatero siempre presente en la sombra.
La formación de Santiago Abascal ha registrado una batería de preguntas para conocer la relación de la aerolínea «estratégica» rescatada por Sánchez con el banco panameño Panacorp y el puertorriqueño Andcapital, este último bajo investigación por las autoridades de Estados Unidos. Las piezas del puzzle empiezan a encajar: un rescate de 53 millones de euros de dinero público español que termina regando un entramado de intereses sospechosos mientras Zapatero sigue haciendo de embajador del régimen de Maduro.
El enlace de Zapatero y el banco clave en el rescate
No es casualidad que los mismos nombres que aparecen tras la polémica aerolínea sean los que orbitan alrededor del expresidente socialista. Vox quiere que el Gobierno aclare qué papel jugó el «enlace» de Zapatero en la obtención de estos créditos panameños que fueron fundamentales para camuflar la delicada situación financiera de la empresa antes de recibir la inyección de la SEPI. Estamos ante un posible caso de fraude masivo donde el Estado español habría sido utilizado para blanquear o sostener un proyecto empresarial cuya utilidad pública es nula pero cuya utilidad política es máxima.
Mientras la deuda española toca máximos históricos, el Ejecutivo se dedica a garantizar la supervivencia de una compañía que transfirió cinco millones de euros a un banco de Puerto Rico investigado por EE.UU. justo el año del rescate. ¿Nadie en el Ministerio de Hacienda se dio cuenta de estos movimientos? ¿O es que había una orden directa de no mirar demasiado para no incomodar a los amigos de Caracas?
La ofensiva de Vox: ¿Dónde fue el dinero de los españoles?
Vox ha preguntado directamente si el Gobierno tiene conocimiento de estas transferencias y si se ha abierto alguna investigación interna por parte de la SEPI o de la Agencia Tributaria. No basta con decir que el rescate fue legal; hay que explicar por qué una empresa beneficiaria de fondos públicos opera con entidades que están en el radar de la lucha contra el blanqueo de capitales a nivel mundial. La transparencia de Sánchez, esa de la que presume gastándose casi un millón de euros en traducciones al catalán, parece detenerse justo en la puerta de los negocios turbios con Iberoamérica.
Es vergonzoso ver cómo, mientras la pobreza se dispara en España, el dinero de todos sirve para alimentar estructuras financieras opacas en el Caribe. Las sospechas de Vox apuntan a que Plus Ultra no es una aerolínea, sino una herramienta de gestión financiera al servicio de intereses ajenos a los de España, posiblemente vinculados a PDVSA y al entorno más cercano de Delcy Rodríguez.
Zapatero, el conseguidor del sanchismo
El papel de Zapatero como «conseguidor» en Venezuela y Panamá es ya un secreto a voces. Cada vez que aparece una noticia sobre préstamos extraños o rescates injustificables, el nombre del hombre que trajo el rastro del zapaterismo a España aparece en algún lugar del acta. Vox quiere que Sánchez aclare de una vez por todas qué influencia real tiene Zapatero en las decisiones estratégicas de transporte y economía exterior, especialmente cuando chocan frontalmente con los intereses de nuestros aliados, incluido Estados Unidos.
Resulta irónico que mientras Donald Trump endurece el tono con el régimen venezolano, Sánchez actúe de salvavidas financiero para sus terminales en España. La política exterior de este Gobierno se ha convertido en una extensión de los intereses de la tiranía madurista, y Plus Ultra es la aerolínea que los transporta literalmente a Madrid.
Conclusión: Un escándalo que no puede quedar impune
Desde Vox aseguran que no descansarán hasta que se aclare cada euro de los 53 millones que volaron hacia Plus Ultra. La conexión panameña es solo una prueba más de que el rescate fue una operación política de alto nivel, ejecutada con desprecio absoluto a la ley y a los contribuyentes. Si Sánchez cree que puede enterrar este caso bajo el ruido de sus pactos con el independentismo, se equivoca: los préstamos de Plus Ultra son el hilo del que Vox va a tirar hasta que toda la manta del zapaterismo quede al descubierto.
España no puede ser el lavadero de dinero de las tiranías de Iberoamérica. Es hora de recuperar la dignidad nacional y de que los responsables de este expolio den explicaciones en sede parlamentaria, aunque prefieran seguir escondiéndose tras el silencio cómplice de sus ministros.












