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Santiago Abascal se mofa del ridículo argumentario del PP contra Vox en Aragón

El líder de Vox, Santiago Abascal, ha protagonizado este jueves uno de esos momentos que ya son marca de la casa al filtrar y ridiculizar en directo el «manual de instrucciones» que el PP de Aragón ha repartido entre sus cargos para atacar a la formación verde. Durante un mitin en Ejea de los Caballeros, la cuna del exbarón socialista Javier Lambán, Abascal desgranó el decálogo de los populares con una frase lapidaria que ha corrido como la pólvora en redes sociales: «¿Pero qué mierda es esa?». Con este exabrupto, el presidente de Vox denunciaba el vacío de propuestas reales de un PP que parece más preocupado por asustar con «el coco» de la ultraderecha que por confrontar las políticas de Sánchez.

Vox se ha hecho con el prontuario interno que el PP utiliza en Huesca y Zaragoza para justificar el adelanto electoral de Jorge Azcón y tratar de convencer a los aragoneses de que su comunidad no puede «depender de Vox». Abascal, ante una plaza entregada, no dudó en leer punto por punto este argumentario que, según él, utiliza una «neolengua» incomprensible para el ciudadano que de verdad sufre los problemas de la calle. Mientras el Gobierno nacional sigue repartiendo prebendas y tirando el dinero en traducciones al catalán, el PP se dedica a la «socialdemocracia flojita» de manual.

El decálogo del PP: Diez mentiras para un bloqueo

El documento filtrado, al que ha tenido acceso OKDIARIO, contiene perlas como que «convocar elecciones es un acto de responsabilidad» o que «Vox no tiene capacidad de gestión». Son diez puntos diseñados por los gurús de Génova para intentar sacudirse la culpa de haber roto los gobiernos de coalición por su sumisión a las directrices migratorias de Moncloa. Abascal ha respondido con dureza: «Lo que no tenemos es capacidad para traicionar a la gente, por eso nos fuimos de los gobiernos».

Para el líder de Vox, este lenguaje del PP es «politiquería barata» que huye de los debates que de verdad importan: la inmigración descontrolada, la vivienda inaccesible o la dictadura climática que está arruinando al campo. Curiosamente, mientras el PP redacta estos decálogos, vemos cómo sus ministras aragonesas en Madrid, como Pilar Alegría, se dedican a colocar a amigos en puestos públicos en plena campaña. El contraste entre la realidad de los privilegios políticos y los argumentarios de diseño es, sencillamente, insultante.

Un mitin histórico en territorio «comanche»

La elección de Ejea de los Caballeros para soltar esta bomba informativa no ha sido casual. Es la primera vez que Vox celebra un mitin en este municipio tradicionalmente socialista, rompiendo así el último feudo de un PSOE aragonés en retirada. Abascal ha querido lanzar un mensaje de firmeza: Vox no es una alternativa de gestión, es una alternativa de principios frente a quienes, como Azcón, prefieren pactar con el sistema antes que defender los intereses de los agricultores frente a la competencia desleal de Marruecos.

Abascal ha preguntado directamente al PP por qué en su argumentario no hay ni una palabra sobre cómo acabar con el fanatismo que está hundiendo nuestra industria, la misma que encadena tres trimestres de caídas sin que en Zaragoza o Madrid parezca importarles. «Claro, de estas cosas no hablan», señalaba con ironía. El PP prefiere centrar su discurso en la «estabilidad» —que es la palabra mágica para no cambiar nada de lo que Sánchez ha roto— y en culpar a Vox de un bloqueo que solo existe en la imaginación de sus estrategas electorales.

La neolengua del PP contra la realidad de Vox

El sanchismo ha contagiado al PP de Feijóo esa manía de sustituir la realidad por eslóganes vacíos. Decir que «Aragón no puede ser rehén de quien bloquea» es un insulto a los miles de votantes que eligieron a Vox para que se aplicaran políticas valientes, no para ser el coche escoba de los populares. Abascal ha reivindicado su salida de los gobiernos ante la negativa del PP de cumplir con lo firmado: «Si quieren estabilidad, que respeten los pactos y a sus votantes, no que traten de engañarlos con argumentarios de parvulario».

Mientras la deuda pública asfixia a todas las administraciones, asistimos a una precampaña aragonesa donde el PP va de la mano del discurso oficialista. La filtración de este documento deja a Azcón en una posición delicada, al quedar al descubierto que su estrategia no se basa en el bien común, sino en un guion precocinado para intentar aniquilar a su socio de ayer para volver a ser la muleta del sistema mañana.

Conclusión: El miedo del PP a la verdad de Abascal

En resumen, la filtración del decálogo antiprogresista de Azcón ha servido para que Santiago Abascal ponga frente al espejo la cobardía de un Partido Popular que no se atreve a ser la alternativa que España necesita. El ridículo de este manual de instrucciones es el síntoma de un partido que ha perdido el norte y que solo sobrevive gracias a la propaganda institucional.

Desde Vox prometen que seguirán destapando cada «mierda» —en palabras de su líder— que se cocine en los despachos para intentar engañar a los españoles. La batalla por Aragón solo acaba de empezar, y parece que a algunos se les ha caído el guion antes de salir a escena.

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