El líder de CHEGA tiene muchas opciones de ganar la primera vuelta de las elecciones presidenciales que se celebrarán este domingo
El líder de CHEGA y candidato a la Presidencia de la República de Portugal, André Ventura, ha marcado una distancia clara con la derecha tradicional en la recta final de la campaña electoral. Mientras otros buscan el respaldo del primer ministro Luís Montenegro, Ventura fue categórico: «Que se lo queden. Yo no quiero a Montenegro, quiero al pueblo portugués».
Durante un mitin en Coimbra, el dirigente soberanista defendió una candidatura independiente, libre de influencias partidistas y centrada exclusivamente en los ciudadanos. Para enfatizar su mensaje, citó al ex primer ministro Pedro Passos Coelho: «Que le den a las elecciones, lo que importa es Portugal», subrayando que su proyecto no depende de acuerdos entre élites ni despachos políticos, sino de la voluntad popular.
Ventura criticó duramente a los candidatos de la derecha que, según él, han convertido la contienda presidencial en una competencia por complacer al jefe del Gobierno. Señaló específicamente al liberal João Cotrim de Figueiredo y al conservador Luís Marques Mendes, instándolos a romper con la lógica del sistema y la política de pactos. «No entiendo a quienes están en estas elecciones para mendigar apoyo», afirmó.
Con los liberales y socialdemócratas preparando una estrategia conjunta para frenar a CHEGA en caso de segunda vuelta, Ventura se presenta como la alternativa real al consenso político que domina Portugal desde hace décadas. «El cambio nunca ha estado tan cerca», aseguró, motivando a sus seguidores a mantenerse activos y vigilantes en las horas finales de la campaña.
El candidato insistió en que Portugal atraviesa un momento histórico y que la Presidencia no puede seguir siendo un cargo decorativo, al servicio exclusivo de los partidos tradicionales. Su discurso resuena especialmente entre los votantes descontentos con la política de pactos, el relativismo ideológico y una clase dirigente desconectada de los problemas reales del país.
En línea con su mensaje, Ventura volvió a criticar la inmigración masiva y apeló a la historia de la nación portuguesa. Recordó al primer rey de Portugal, Alfonso Henriques, señalando que «Portugal pervivirá», como símbolo de resistencia, identidad y continuidad nacional frente a los desafíos contemporáneos.
Con la campaña acercándose a su fin, todo indica que las elecciones presidenciales portuguesas de este domingo serán las más reñidas en décadas. Los sondeos sitúan a Ventura como uno de los protagonistas principales y refuerzan la posibilidad de una segunda vuelta, en la que encarnaría el pulso entre el pueblo y el sistema político tradicional.
Mientras la mayoría de los candidatos cerrará campaña este viernes en Lisboa, André Ventura cierra la suya con un mensaje contundente y sin matices: su fuerza no proviene de ningún aparato político, sino del apoyo directo de los portugueses que quieren recuperar su país.












