Las principales preocupaciones de los maquinistas: vibraciones, desgaste acelerado de las vías y daños mecánicos en los trenes
El ministro de Transportes, Óscar Puente, vuelve a protagonizar un nuevo escándalo de negligencia en la gestión de la red de Alta Velocidad española. Según revela OkDiario, los maquinistas de Renfe alertaron ya en agosto del grave deterioro del estado de las vías en varios corredores clave del AVE, solicitando expresamente una reducción de la velocidad máxima de 300 km/h a 250 km/h para garantizar la seguridad de pasajeros y trabajadores. Sin embargo, estas advertencias profesionales fueron ignoradas por completo por el Gobierno socialista.
Las quejas de los maquinistas, detalladas por OkDiario, apuntaban a problemas graves: vibraciones excesivas, desgaste acelerado de la infraestructura, irregularidades en la geometría de la vía y daños mecánicos en los trenes que circulaban a alta velocidad.
Estos defectos no eran menores; ponían en riesgo directo la integridad de miles de viajeros diarios en líneas tan importantes como Madrid-Sevilla o Madrid-Málaga.
A pesar de ello, el ministro Puente optó por desoír a los expertos y, en cambio, descalificar a quienes alzaban la voz criticando el mal estado del ferrocarril, tildándolos incluso de «derecha paleta» en un intento burdo de desviar la atención de su propia responsabilidad.
El resultado de esta dejadez se acaba de demostrar de la peor forma posible: el descarrilamiento de dos trenes AVE en la zona de Córdoba, con consecuencias fatales que han dejado muchos muertos y han sumido en el caos a la red de alta velocidad.
Mejor momento ferroviario de la historia
Mientras el Gobierno presume de «modernización» y «el mejor momento ferroviario de la historia», la realidad muestra una infraestructura abandonada, con Adif acumulando pérdidas millonarias y una seguridad cada vez más precaria.
Puente, fiel a su estilo confrontacional y alejado de la autocrítica, ha seguido culpando a factores externos o minimizando los problemas, cuando la evidencia demuestra que las alertas existían con meses de antelación.
Incompetencia del Gobierno
Los maquinistas, profesionales con décadas de experiencia, pidieron medidas preventivas que habrían evitado males mayores. En lugar de escucharlos, el ministro prefirió el postureo ideológico y la propaganda.
Este nuevo fiasco pone de manifiesto la incompetencia del Ejecutivo de Sánchez en una materia tan sensible como la seguridad ferroviaria, donde la negligencia puede costar vidas. Y hoy en redes, ante la indignación, muchos españoles piden un ministro y un Gobierno que priorice la seguridad sobre el marketing político.












