Los testimonios de los primeros afectados desde Adamuz son dantescos: “Apenas a tres metros de mí creo que había personas muertas”
Adamuz es una localidad cordobesa que se encuentra en plena Sierra Morena. Está viviendo en estos momentos la catástrofe, quizás inimaginable para muchos, aunque ya maquinistas advirtieron sobre las deficiencias del servicio, instalaciones, vagones, tren…
Rápidamente la caseta municipal de Adamuz se acondicionó con centenares de mantas colocadas en las mesas portátiles, sillas organizadas en corros con estufas y una larga barra con víveres y agua, como recoge ABC.
Numerosos voluntarios del pueblo se acercaron a estas instalaciones. También estaban allí miembros de Protección Civil y ediles que asistían a los que iban llegando. Había heridos leves y estaban también quienes no tenían heridas pero se encontraban desorientados.
Como apunta ABC, Ana y Rosa viajaban en el vagón siete del tren Iryo afectado, que iba en dirección a Madrid y que se quedó parcialmente fuera de la vía. Detrás de ellas, comentaban aún con el miedo en el cuerpo, el vagón 8 había quedado destrozado. Ana relataba cómo “salimos por la ventanilla. Hemos visto muertos”.
A su lado, había una familia completa, compuesta por dos niños pequeños, su madre y los abuelos. Ellos también iban en el tren Iryo, en el vagón tres. No notaron el choque pero sí el frenazo tras el descarrilamiento. Pudieron salir del vagón.
Personas muertas en Iryo
En un rincón de la caseta José, un malagueño que también iba en el Iryo, con el miedo en el rostro señala a ABC. “Noté que mi vagón daba un golpe contra un poste de la luz. Apenas a tres metros de mí creo que había personas muertas”, asegura.
En el exterior el despliegue de la Guardia Civil es impresionante. En un primer momento, cortaron el acceso a la finca de Los Conventos, cerca de apeadero de Adamuz; salvo para Policía, bomberos o sanitarios. Es un lugar de difícil acceso por la noche. Tras ese primer corte, dejaron pasar a vecinos de Adamuz con todoterrenos para poder llevarse a gente.
Un tren que iba demasiado rápido
A eso de las once y media, como confirma ABC, empezaban a llegar autobuses. Algunos para llevar a pasajeros a Madrid y a otros a Córdoba. Entre los primeros, se repetía un inquietante mensaje, visto lo sucedido: “Notábamos que el tren venía demasiado rápido; más que en otras ocasiones”.
En una silla de ruedas con el tobillo hinchado, espera Luis, un motorista que iba en el vagón 1 del tren Iryo. Relata lo sucedido a ABC: “Me he echado sobre mi mujer y mi hija. Luego, he ido vagón por vagón con el martillo para romper todas las ventanillas de emergencia en medio del caos”.
Una chica falleció al instante
Por otro lado, Óscar y Homero viajaban en el vagón siete del Iryo. Relatan el horror experimentado: “Hemos notado el golpe y cómo una chica fallecía directamente; hemos visto a un mujer en estado que la han sacado pero no sabemos en qué situación; un chico y su pareja han podido salir pero dolor en costilla…”.
Vecinos del pueblo regresan del escenario del choque y conmocionados lo que aciertan a decir para definir lo que han visto: “Es dantesco”.
Decenas de heridos graves
En los primeros momentos, decenas de heridos graves fueron evacuados de urgencia a hospitales de Córdoba y alrededores, mientras equipos de rescate trabajaron durante horas para liberar a posibles pasajeros atrapados entre los restos retorcidos de los vagones.
La Guardia Civil, la UCRIF y servicios de emergencia de la Junta de Andalucía coordinaron las labores, que se prolongaron hasta bien entrada la madrugada.
Adif confirmó de inmediato la suspensión total del tráfico ferroviario entre Madrid y Andalucía, afectando a decenas de servicios AVE, Avlo e Iryo.
Este es el primer accidente grave en los 34 años de historia de la Alta Velocidad española, un sistema que hasta ahora presumía de su impecable récord de seguridad.
Causas del descarrilamiento
Las causas del descarrilamiento inicial siguen bajo investigación. Fuentes cercanas apuntan a posibles fallos en los desvíos o en el material rodante, aunque nada está confirmado. Iryo y Renfe activaron protocolos de emergencia y pusieron a disposición de las familias líneas de atención (como el teléfono 900101020 habilitado por Adif).
La tragedia ha conmocionado al país y reabre el debate sobre la seguridad en alta velocidad. Mientras se esclarecen los hechos, el dolor y la solidaridad dominan en Adamuz y en toda España.












