El gobierno de Pedro Sánchez cada vez destina menos dinero al sistema ferroviario nacional
El reciente accidente en Adamuz (Córdoba) ha vuelto a situar al Gobierno de Pedro Sánchez bajo el foco del debate sobre la seguridad ferroviaria y la inversión en la conservación de la red de Alta Velocidad en España. La tragedia ha reabierto la polémica sobre si los recursos destinados al mantenimiento son realmente suficientes para garantizar la seguridad de los pasajeros.
Menos inversión proporcional pese a más presupuesto
Aunque los presupuestos destinados por Adif a la mantenimiento de la red ferroviaria han aumentado en cifras absolutas, la inversión en proporción al valor de la infraestructura ha disminuido significativamente en la última década. En concreto, por cada millón de euros en infraestructuras, hoy se invierte un 16% menos que en 2015.
Hace diez años, Adif Alta Velocidad destinaba más de 33.000 euros por cada millón de euros de red; actualmente, esa cifra ha caído por debajo de los 28.000 euros. Esta disminución es aún más notable si se considera que los datos no ajustan la inflación y que el valor contable de la red ya incluye amortizaciones.
Crece la red, pero no su mantenimiento
Durante estos años, la red de Alta Velocidad española ha experimentado un fuerte crecimiento: más de 800 kilómetros se han añadido, acercando el total a los 4.000 km, y el valor de las infraestructuras ha pasado de unos 15.500 millones a casi 18.000 millones de euros. Sin embargo, este aumento en tamaño y valor no ha sido acompañado por un incremento proporcional en los recursos destinados a su conservación.
Incidentes recientes ponen en evidencia la falta de mantenimiento
En los primeros meses de 2025 se registraron varios incidentes que afectaron gravemente al servicio: el apagón eléctrico del 28 de abril paralizó durante horas la Alta Velocidad, dejando varados a más de 30.000 viajeros; se produjeron robos de cable en Toledo y fallos en la catenaria durante el puente de mayo; y en junio, un descarrilamiento de un Alvia en Chamartín coincidió con una caída de tensión que interrumpió el corredor hacia Andalucía por más de 12 horas.
Estos sucesos han motivado advertencias de expertos sobre posibles deficiencias estructurales en la gestión ferroviaria, derivadas en parte de la fragmentación entre operadores, gestor de infraestructuras y empresas subcontratadas, lo que dificulta respuestas rápidas y coordinadas ante emergencias. Desde Adif, sin embargo, aseguran que la tensión sobre la red es creciente, aunque destacan que las partidas de conservación se han incrementado en términos absolutos.
Debate político sobre la prioridad entre expansión y mantenimiento
El accidente de Adamuz ha convertido el debate técnico en una cuestión política de gran relevancia. La oposición ha exigido al Gobierno explicaciones sobre si la política de mantenimiento ha sido suficiente en los últimos años o si se ha priorizado la expansión de la red frente a su mantenimiento efectivo y la seguridad de los viajeros.












