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Renfe descarta el error humano o el exceso de velocidad como causas del accidente

Los trenes circulaban a 205 y 210 km/h respectivamente, velocidades inferiores al límite permitido de 250 km/h en ese tramo recto de vía

El brutal accidente ferroviario ocurrido ayer domingo en el término municipal de Adamuz (Córdoba) ha dejado un saldo devastador de al menos 39 fallecidos y más de un centenar de heridos, en lo que se considera uno de los siniestros más graves en la historia de la alta velocidad en España.

El descarrilamiento involucró a dos trenes: el Iryo 6189 (Málaga-Madrid) y el Alvia 2384 (Madrid-Huelva).

Según las primeras investigaciones, el tren Iryo descarriló en una zona de desvíos a la entrada de la estación de Adamuz, invadiendo la vía contigua por la que circulaba el Alvia en sentido contrario.

El impacto fue casi inmediato: en apenas 20 segundos se produjo la colisión, sin que los sistemas de seguridad como el LZB lograran activar el frenado de emergencia a tiempo para evitar la tragedia. Tres vagones del Iryo (los números 6, 7 y 8) descarrilaron, mientras que dos del Alvia cayeron por un terraplén de unos cuatro metros.

Lo más relevante hasta el momento es que las autoridades y la operadora Renfe, como apunta OkDiario, han descartado de forma tajante dos de las causas más habituales en este tipo de siniestros.

El maquinista no pudo haber influido

El presidente de Renfe, Álvaro Fernández de Heredia, ha afirmado explícitamente que no se trató de un fallo humano ni de exceso de velocidad. Los trenes circulaban a 205 y 210 km/h respectivamente, velocidades inferiores al límite permitido de 250 km/h en ese tramo recto de vía. Además, el maquinista no pudo haber influido, ya que los sistemas automáticos corrigen posibles errores humanos.

La investigación, ahora en manos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), se centra en dos líneas principales: un posible fallo en el material móvil del tren Iryo (que había pasado su última revisión hace solo cuatro días) o un problema en la infraestructura, pese a que el tramo había sido renovado recientemente con una inversión millonaria de 700 millones de euros.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó el suceso como “extremadamente inusual” y “tremendamente extraño”, dado el buen estado aparente tanto del convoy como de la vía.

Línea Madrid-Andalucía continúa suspendida

Los servicios de emergencia continúan trabajando en la zona cero, donde aún se extraen restos y se atiende a los heridos. La circulación en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía permanece suspendida.

Se espera que las pesquisas avancen en los próximos días para esclarecer las causas técnicas o estructurales que provocaron esta catástrofe.

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