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La investigación apunta a un fallo en la soldadura de la vía como causa muy probable de que descarrilara el Iryo

Los técnicos consideran “muy probable” que una rotura en la vía por defecto en la soldadura, agravada por el tráfico, causara el accidente

Un gravísimo accidente ferroviario ocurrido la tarde del domingo en el tramo de Adamuz, en el corredor Madrid-Andalucía, ha dejado hasta el momento 39 fallecidos y 43 heridos graves. Se ha convertido en uno de los siniestros más mortales en la red ferroviaria española en las últimas décadas. La investigación preliminar, según una exclusiva publicada por El Mundo, centra sus sospechas en un fallo en la soldadura del carril derecho de la vía por la que circulaba el tren de alta velocidad Iryo (modelo Frecciarossa 1000), lo que habría provocado el descarrilamiento y la posterior colisión frontal con un Alvia de Renfe que circulaba en sentido contrario.

Fuentes presentes en el lugar del accidente consultadas por El Mundo indican que los técnicos consideran “muy probable” que una rotura en la vía, originada por ese defecto en la soldadura y agravada por el intenso tráfico y las condiciones meteorológicas, haya sido el detonante.

El Iryo, que circulaba a más de 200 km/h, vio descarrilar sus últimos coches, invadiendo inmediatamente la vía opuesta. Apenas 20 segundos después se produjo el impacto devastador con el Alvia, que no pudo evitar la colisión.

En el operativo trabajan de forma coordinada la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Adif (gestor de la infraestructura), los operadores Renfe e Iryo, los fabricantes Alstom e Hitachi (por parte de Iryo) y CAF (por Renfe), junto a la Guardia Civil y servicios de emergencias.

Labores prioritarias

No obstante, las labores prioritarias siguen siendo el rescate de posibles víctimas atrapadas entre los restos, la atención a los heridos y la retirada del material ferroviario para permitir la reparación de la línea.

Este suceso pone de nuevo en el foco la seguridad y el mantenimiento de las infraestructuras ferroviarias en uno de los corredores más transitados de España, donde conviven servicios de alta velocidad públicos y privados desde la liberalización del sector.

El accidente involucra directamente a dos operadores competidores: el nuevo entrante Iryo y el histórico Renfe, lo que añade complejidad a las pesquisas.

Estado de las vías

Las autoridades aún no han confirmado las causas definitivas, pero el énfasis en el estado de las vías genera interrogantes sobre los protocolos de inspección y conservación de la red gestionada por Adif.

Mientras continúan las labores en Adamuz, familiares de las víctimas y la sociedad española exigen respuestas rápidas y medidas que eviten nuevas tragedias en el transporte ferroviario.

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