Según informaciones publicadas, los anclajes elásticos que sujetan los carriles habrían sido adquiridos a bajo coste e incluso reutilizados en algunos tramos
Recientes revelaciones de empleados de Adif apuntan a que algunas de las obras de mejora en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla podrían haberse realizado con materiales de baja calidad, un hecho que cobra especial relevancia tras el trágico accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba), que ha dejado al menos 41 muertos y ha conmocionado al sistema ferroviario español.
Fuentes internas citadas por Artículo 14 indican que los anclajes elásticos de los carriles, conocidos como grapas, podrían haber sido comprados a bajo coste e incluso reutilizados en ciertos tramos. “No es normal que estos elementos muestren deterioro apenas unos meses después de la finalización de las obras”, señalan, y denuncian que la política de recortes en materiales se ha convertido en práctica habitual en algunos proyectos de Adif.
El accidente ocurrió cuando un tren de Iryo descarriló e invadió la vía contraria, colisionando con un tren Alvia de Renfe. Dos días después, la investigación sigue abierta, y aunque no hay una causa definitiva, crece la hipótesis de que el problema podría estar vinculado al estado de la infraestructura, ya sea por mantenimiento insuficiente o por deficiencias derivadas de las recientes obras de modernización.
El propio ministro de Transportes, Óscar Puente, confirmó que ese tramo había sido objeto de renovación integral finalizada en mayo, incluyendo cambios de vía y desvíos. Este corredor, inaugurado en 1992 para la Expo de Sevilla, conecta Madrid con Sevilla atravesando Castilla-La Mancha y Córdoba.
Aunque el proyecto se presentó como una actualización completa, expertos ferroviarios cuestionan la inversión: la rehabilitación costó unos 700 millones de euros para más de 470 kilómetros, lo que supone menos de 1,5 millones por kilómetro. Ingenieros estiman que una inversión adecuada debería haber sido entre un 60% y un 70% más alta, lo que pone en duda la calidad de la ejecución.
Rafael Escudero, secretario general del Sindicato Ferroviario, criticó la operación, calificándola de “renovación a precio de saldo”. Señala que resulta “inaceptable” que una supuesta modernización del carril y la catenaria termine en una tragedia tan pronto, y pide una auditoría independiente que evalúe tanto los materiales como la ejecución técnica de los trabajos.
Las obras incluyeron la modernización de la electrificación, mejora de la iluminación en 17 túneles, instalación de nuevos sistemas de protección y la implantación del ERTMS, el sistema de señalización más avanzado de Europa. Sin embargo, estas mejoras no han eliminado por completo los problemas detectados en el tramo.
Antes del accidente, Adif ya había reconocido varias incidencias técnicas en 2025, muchas relacionadas con fallos de señalización y problemas en la catenaria y otros componentes de la infraestructura. Además, el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) alertó en agosto del año pasado sobre irregularidades en la vía, incluyendo desniveles y desajustes eléctricos, y pidió incluso limitar la velocidad máxima a 250 km/h.
Los usuarios también habían reportado problemas tras las obras, como sacudidas, vibraciones y sensación de “bote” en determinados tramos del AVE. Escudero subraya que persisten dificultades notorias para los pasajeros pese a que se había prometido una renovación integral.
Este caso reabre el debate sobre la calidad frente a la cantidad en las inversiones ferroviarias. Entre 2022 y 2026, Adif y Adif Alta Velocidad gestionan un plan de inversiones de más de 24.000 millones de euros, de los cuales la alta velocidad recibe alrededor de 12.000 millones adicionales para ampliar y reforzar su red, la más extensa de Europa con más de 4.000 kilómetros.
La tragedia de Córdoba plantea un interrogante crítico: ¿están acompañadas las grandes inversiones en el AVE de los controles de calidad y seguridad necesarios para una infraestructura en la que circulan miles de personas a más de 300 km/h cada día?












