El ministró además, suprimió la Unidad de Emergencias, Seguridad y Gestión de Crisis
La reorganización interna del Ministerio de Transportes, promovida por el ministro Óscar Puente, no solo implicó la eliminación de la Unidad de Emergencias, Seguridad y Gestión de Crisis, sino también la asignación de responsabilidades clave en materia de seguridad a personal sin trayectoria acreditada en este ámbito.
Uno de los nombramientos más controvertidos es el de Miguel Antolín, inspector de obras que desde 2024 actúa como enlace del Ministerio de Transportes con la OTAN, dentro del grupo de planeamiento sobre transportes del Comité de Resiliencia, además de representar al departamento ante el Departamento de Seguridad Nacional, según ha publicado Vozpópuli.
Un perfil técnico sin formación en emergencias ni gestión de crisis
Antolín figura oficialmente como inspector de obras adscrito a la Dirección General de Organización e Inspección, área que depende directamente de Belén Villar, una de las personas de mayor confianza del ministro Puente. Sin embargo, carece de experiencia en seguridad, emergencias o gestión de crisis, tal y como denuncian fuentes sindicales del propio Ministerio.
Estas mismas fuentes califican su designación como un caso evidente de enchufismo, y acusan a Villar de impulsar una dinámica interna en la que “actúa como si el Ministerio fuera de su propiedad”, fomentando nombramientos discrecionales en puestos sensibles.
Un cargo ya ocupado anteriormente sin aval en seguridad
Aunque Antolín es ingeniero de formación, ya desempeñó el puesto de enlace con la Alianza Atlántica hasta el año 2021, también sin una trayectoria profesional vinculada a la seguridad nacional ni a la entonces activa Unidad de Emergencias. En aquel momento fue sustituido por la secretaria de Estado Isabel Pardo de Vera.
El regreso de Antolín a este rol estratégico se produjo tras la baja del funcionario policial Rubén Eladio López, quien sufrió un grave accidente en noviembre de 2023. Meses después, el Ministerio culminó una profunda reestructuración que desembocó en la supresión definitiva de la Unidad de Emergencias en julio de 2024.
Eliminación de la Unidad de Emergencias y relevo en la OTAN
La Unidad de Emergencias, Seguridad y Gestión de Crisis, creada en 2012 para coordinar la prevención de riesgos y la seguridad en empresas públicas como Adif, Renfe y Aena, fue desmantelada por decisión directa del ministro Puente. Como consecuencia, Rubén Eladio López fue cesado oficialmente el 1 de agosto de 2024 como subdirector general del área.
López había sido el representante del Ministerio de Transportes en el Comité de Resiliencia de la OTAN entre diciembre de 2022 y noviembre de 2023, manteniendo esa función de manera nominal hasta abril de 2024, cuando fue reemplazado por Antolín.
Retrasos en la directiva europea de resiliencia
Entre las tareas clave de este grupo de trabajo internacional se encuentra la transposición de la directiva europea sobre Resiliencia de las Entidades Críticas, una normativa esencial para reforzar la protección de infraestructuras estratégicas y redes de transporte. España continúa fuera de este marco legal, cuyo plazo de aplicación finalizó en octubre de 2024, cuando Antolín ya ejercía como representante ministerial.
Además, el funcionario forma parte del RECAPI, el grupo del Departamento de Seguridad Nacional centrado en recursos estratégicos y amenazas híbridas. Antes de la desaparición de la Unidad de Emergencias, Rubén Eladio López también participaba en Railsec, un foro europeo de seguridad ferroviaria impulsado por la Comisión Europea. Tras el cierre de la Unidad, la representación española fue trasladada al observatorio que la sustituyó.












