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Alarma en Valencia por Nuevos «baches» obligan a frenar los trenes en la línea Madrid-Levante

La pesadilla ferroviaria se extiende por la geografía española. Si esta mañana el foco estaba en la línea de Barcelona, ahora es el corredor Madrid-Valencia el que enciende todas las alarmas. Nuevas alertas emitidas por los maquinistas ante la detección de baches y sacudidas violentas en la vía han obligado a Adif a imponer limitaciones temporales de velocidad, sumando un nuevo capítulo al caos que vive el transporte ferroviario este mes de enero.

El punto más castigado se encuentra en un tramo de casi dos kilómetros entre las localidades valencianas de Chiva y Xàtiva. Allí, los trenes que habitualmente circulan a 300 km/h se ven obligados ahora a reducir su marcha hasta los 160 km/h por razones estrictas de seguridad. Según los informes de los conductores, al pasar por este tramo se producen movimientos laterales y verticales que comprometen el confort del viajero y, lo que es más grave, generan dudas razonables sobre la integridad de la base sobre la que descansan las vías.

Un sistema en alerta tras la tragedia de Adamuz

La rapidez con la que se están aplicando estas restricciones responde al ambiente de extrema vigilancia que se respira en el sector tras el accidente de tren en Adamuz. Ya no se permiten demoras en la toma de decisiones. Lo que antes se gestionaba con intervenciones nocturnas silenciosas, ahora sale a la luz pública debido a la «guerra» interna entre el gestor y los sindicatos, donde Adif llega a cuestionar las denuncias de los propios profesionales.

Los baches detectados en la línea de Levante no son una novedad absoluta para los técnicos. La zona de Valencia sufre periódicamente problemas de estabilidad en el terreno, pero la intensidad de los avisos recibidos en las últimas 48 horas sugiere que el problema ha ido a más. Estas sacudidas en la alta velocidad son especialmente peligrosas, ya que a altas velocidades cualquier irregularidad milimétrica se multiplica exponencialmente por la inercia del convoy.

Problemas sistémicos: De Adamuz a Valencia

El diagnóstico parece claro para los expertos independientes: la infraestructura está fatigada. Los mismos síntomas aparecieron con las vibraciones por fatiga de material en Adamuz, y se están repitiendo con variaciones en toda la red. La falta de un plan de renovación integral de la plataforma de vía en los tramos más antiguos de la red de alta velocidad está provocando que los parches ya no sean suficientes.

Adif ha movilizado a sus equipos de urgencia para intentar solventar los baches en la línea Madrid-Valencia durante las horas de menos tráfico, pero las soluciones definitivas requieren cortes prolongados que el Gobierno quiere evitar a toda costa para no agravar la crisis de imagen. Mientras tanto, el «frenazo» en Chiva se convierte en la enésima metáfora de una alta velocidad española que va ganando en retrasos lo que pierde en seguridad.

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