En un giro inesperado y altamente inflamable, Adif ha decidido pasar al ataque. Ante la avalancha de críticas por el deterioro de la red ferroviaria, el administrador de infraestructuras ha comenzado a trasladar la responsabilidad de los retrasos y las bajadas de velocidad a los propios maquinistas. Según fuentes de la compañía, las limitaciones de velocidad que están colapsando líneas como la de Madrid-Barcelona o Madrid-Valencia responden a reportes de conductores por «supuestas incidencias» que, tras ser analizadas por los técnicos de mantenimiento, no siempre se confirman como graves.
Esta postura ha caído como una bomba en los sindicatos ferroviarios. Mientras que hoy mismo se informaba de que el AVE Madrid-Barcelona circula a 160 km/h por motu proprio del gestor para evitar riesgos, la narrativa oficial de Adif sugiere que existe un exceso de celo o incluso una estrategia de presión por parte de los trabajadores. El uso de la palabra «supuestas» para referirse a las vibraciones y baches detectados en la vía ha sido interpretado como un insulto a la profesionalidad de quienes manejan convoyes a más de 300 km/h con cientos de vidas a su cargo.
Desconfianza total entre Transportes y los trabajadores
El conflicto no es solo técnico, sino profundamente político. Los maquinistas denuncian que se les está utilizando como chivo expiatorio para ocultar la falta de inversión crónica en la infraestructura. No es la primera vez que se detectan problemas de este tipo; ya vimos episodios similares con las vibraciones en Adamuz, donde la respuesta oficial también fue esquiva hasta que la realidad se impuso. La desconfianza es tal que muchos conductores están empezando a documentar con sus propios dispositivos las sacudidas que sufren las locomotoras para evitar ser desmentidos por la empresa.
Adif sostiene que sus trenes auscultadores pasan regularmente por las líneas y que los datos recogidos por los sensores automáticos no siempre coinciden con la «percepción subjetiva» del maquinista. Sin embargo, los profesionales replican que un tren de pruebas, ligero y sin carga, no se comporta igual sobre una vía deteriorada que un tren de pasajeros a plena capacidad. La tensión ha llegado a tal punto que el sindicato SEMAF no descarta nuevas movilizaciones si la empresa persiste en poner en duda la seguridad de los trayectos.
¿Un problema de gestión heredado?
La sombra de la mala gestión en el Ministerio de Transportes es alargada. Algunos analistas recuerdan casos de opacidad en el pasado, como las polémicas de la etapa anterior que salpicaron a figuras como Ábalos, cuyo rastro de irregularidades aún colea en noticias como los tickets de Ábalos. Para la oposición, el intento de Adif de culpar a los trabajadores es una maniobra de distracción coordinada desde el propio ministerio de Óscar Puente para evitar asumir responsabilidades políticas por el caos ferroviario que vive el país.
Mientras tanto, el pasajero sigue atrapado en medio de esta guerra de despachos. Si Adif tiene razón y las incidencias son exageradas, estaríamos ante un boicot encubierto; si los maquinistas dicen la verdad, estamos circulando sobre vías que no garantizan la seguridad. En cualquiera de los dos escenarios, el prestigio de la Marca España y de su red de alta velocidad está sufriendo un daño que tardará años en repararse.
Slug: adif-culpa-maquinistas-retrasos-ave kw_ Adif culpa maquinistas retrasos meta: Adif cuestiona las denuncias de los maquinistas sobre el estado de las vías y les traslada la responsabilidad de los retrasos en el AVE.












