El desastre progre de Broncano que expone el fracaso de la izquierda woke en TVE: el programa ya está por debajo de la media de la cadena
Se trata, sin duda, de un golpe demoledor para la agenda progresista que inunda la televisión pública. El programa La Revuelta, capitaneado por el autoproclamado humorista David Broncano, un típico exponente del wokismo simplón y sin gracia, ha tocado fondo en sus audiencias.
Lo que empezó como un intento de imponer un entretenimiento repetitivo y aburrido, cargado de preguntas estúpidas y un ego subidito, ahora se desinfla por completo en este nuevo año, quedando muy por debajo de la media de TVE y relegado a una humillante tercera posición.
Mientras tanto, El Hormiguero de Pablo Motos, con su fórmula fresca, familiar y sin postureos ideológicos, sigue reinando en el prime time, demostrando que el público prefiere el verdadero entretenimiento al sermoneo izquierdista.
Desde su regreso tras las Navidades el 7 de enero, La Revuelta no ha logrado superar el 13% de share que marcaba antes de las vacaciones, sumiéndose en una caída libre que culminó esta semana con un mínimo histórico.
Mínimo histórico
El miércoles, el programa apenas alcanzó un ridículo 9% de cuota de pantalla y 1.149.000 espectadores, su peor dato en la historia de RTVE. Esto no solo lo sitúa por debajo de la media diaria de La 1, que fue del 11,6%, sino que representa una pérdida de más de dos puntos respecto al promedio del canal público, financiado con el dinero de todos los españoles.
La comparación con la competencia es demoledora. El Hormiguero, ese baluarte de la televisión amena y sin complejos, arrasó esa misma noche con un 13,7% de share y 1.759.000 espectadores, consolidándose como líder indiscutible.
Es la ya la tercera opción
Por si fuera poco, La Revuelta ni siquiera pudo con La isla de las tentaciones, que le superó con un 9,9% y 1.273.000 espectadores, relegando al show de Broncano al tercer puesto.
La tendencia es clara: desde el 7 de enero, con un 12,6% inicial, las cifras han ido en picado, sin superar el 12% en días posteriores y tocando un 9,4% el lunes con solo 1.200.000 televidentes. El único registro peor fue un 7,3% en julio pasado, pero aquello fue en verano y contra un evento deportivo masivo, nada comparable a este fracaso en plena temporada.
Broncano, ese progre woke que presume de ingenio pero entrega un programa cansino y predecible, lleno de gags repetitivos que aburren al espectador medio, parece incapaz de conectar con la audiencia real.
Tono arrogante y preguntas estúpidas
Sus entrevistas, plagadas de preguntas estúpidas y un tono arrogante, no hacen más que alienar al público que busca diversión genuina en lugar de propaganda izquierdista disfrazada de humor. Mientras El Hormiguero atrae a familias enteras con invitados de calado y un enfoque positivo, La Revuelta se hunde en su propio lodazal ideológico, confirmando que el wokismo no vende en la España de a pie.
Este batacazo no solo es un fracaso personal para Broncano, sino un aviso para RTVE. Como señalan usuarios en redes sociales, “basta de imponer contenidos sesgados con fondos públicos. Es hora de priorizar programas que unan a los españoles en lugar de dividirlos con simplonerías progres”.












