Informaciones publicadas muestran que la llegada al poder del PSOE vino acompañada de movimientos para tomar posiciones en áreas estratégicas del Estado
La llegada del PSOE al Gobierno en junio de 2018 trajo consigo movimientos rápidos para consolidar el control en áreas estratégicas de la Administración. Apenas un mes después del nombramiento de José Luis Ábalos como ministro de Transportes, su entonces asesor, Koldo García, ya analizaba fórmulas para influir en los departamentos de seguridad de dos empresas públicas clave: Adif y Aena.
En julio de 2018, Koldo se puso en contacto con una alta responsable del Ministerio de Transportes para preguntar por la posibilidad de designar personal externo al Ministerio en los puestos de seguridad de ambas entidades. La consulta fue dirigida a Belén Villar, actual directora general de Organización e Inspección, en un contexto marcado por las maniobras internas destinadas a asegurar el control de los principales resortes del departamento recién asumido por Ábalos.
Correos internos y primeras maniobras de control
El intercambio de correos se produjo en paralelo a los movimientos de Santos Cerdán, también investigado en el denominado caso Koldo, que por entonces trabajaba para situar perfiles afines en puestos estratégicos del Ministerio. Villar respondió el 23 de julio de 2018 e incluyó en copia a Jesús Manuel Gómez García, hoy investigado por la Audiencia Nacional por su presunta implicación en la compra de mascarillas durante la pandemia, según detalla La Razón.
En su respuesta, Villar explicó que en Aena los responsables de seguridad acceden a sus cargos mediante convocatorias públicas y promoción interna, y que, aunque existen servicios de seguridad privados en los aeropuertos, la empresa pública no selecciona directamente a ese personal. Un sistema similar describió para Adif, donde los puestos se cubren por procesos de concurrencia pública, aunque también se recurre a servicios externalizados.
Los puestos de libre designación en Adif
No obstante, el correo incluía una precisión relevante: en Adif existen una decena de cargos de alta dirección de libre nombramiento, dependientes de la entonces presidenta Isabel Pardo de Vera, también imputada en el caso Koldo. Aunque estos puestos no estaban formalmente adscritos al área de seguridad, sí quedaban sujetos a designación discrecional.
La relevancia temporal de estas consultas es clave. La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha documentado que, desde los primeros días del nuevo Ejecutivo, los investigados trabajaron para colocar personas de confianza en la cúpula de empresas públicas estratégicas. Entre las pruebas figura una nota manuscrita enviada por Santos Cerdán a Koldo para que la trasladara a Ábalos, con un listado de nombres propuestos para cargos relevantes en Adif y la Dirección General de Carreteras.
Nombres clave y continuidad de la trama
En esa lista aparecía Javier Herrero, posteriormente investigado por su presunta implicación en adjudicaciones irregulares. Para Aena, Cerdán propuso a Francisco Ávila, mientras que para Adif figuraban Manuel Herrera y Luis Pérez Fabregat. El documento está fechado el 20 de junio de 2018, apenas días después de la toma de posesión de Ábalos.
Según la Guardia Civil, este intento inicial de controlar empresas estratégicas tuvo continuidad en los años siguientes. En el caso de Aena, Koldo habría utilizado su influencia durante la pandemia para facilitar la entrada por el aeropuerto de Barajas de ciudadanos extranjeros, principalmente venezolanos. En Adif, los investigadores apuntan a una red de connivencias con sus presidentes para favorecer adjudicaciones millonarias a constructoras afines.
El papel de Ángel Contreras y las investigaciones actuales
En este entramado cobra especial relevancia Ángel Contreras, nombrado y cesado en un corto periodo y también vinculado al caso. La UCO lo sitúa en conversaciones entre Koldo y empresarios de Obras Públicas y Regadíos (OPR) sobre adjudicaciones desde Adif. De hecho, fue el propio asesor quien informó a los propietarios de la constructora sobre su ascenso a la presidencia del ente, lo que generó reacciones de celebración entre los interlocutores.
Contreras aparece igualmente en intercambios con Pardo de Vera, en los que Koldo solicitaba licitaciones para Levantina Ingeniería y Construcción. Además, formó parte del Comité de Contratación que avaló el contrato de 12,5 millones de euros para la compra de cinco millones de mascarillas a Soluciones de Gestión, uno de los episodios centrales del caso Koldo.
Su nombre ha vuelto a la actualidad tras la tragedia ferroviaria de Adamuz, con 45 víctimas mortales. Contreras firmó informes clave relacionados con las obras del tramo Guadalmez-Córdoba, escenario del choque entre un tren de Iryo y un Alvia el pasado 18 de enero. Documentos que ahora forman parte de la investigación y que refuerzan la tesis de la Guardia Civil sobre el control político y orgánico de Adif desde los primeros meses del Gobierno socialista.












