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Puente cesa a dos altos cargos de Rodalies y Adif porque se lo pide Illa

Destituye a Míguez Bailo, director de Explotación y Mantenimiento de Adif, y a García Alemany, director operativo de Rodalies

“Comunicado, en todo momento, con el ministro, he pedido a los presidentes de Adif y de Renfe el cese de dos responsables: el del director operativo de Rodalies y el del director general de Explotación y Mantenimiento en el caso de Adif”. Con estas palabras, el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, ha informado este lunes del cese de dos altos cargos por la crisis ferroviaria catalana.

Así pues, el Gobierno socialista destituye a Raúl Míguez Bailo, que fue mano derecha de Isabel Pardo de Vera, y que está imputada en el caso Koldo, y a Josep Enric García Alemany.

De esta manera, el ministro más protagonista del Sanchismo cumple con los socialistas catalanes y con Salvador Illa, y así tapa su fiasco en las vías catalanas. Pero el caos ferroviario socialista sigue imparable

En un intento desesperado por salvar la cara ante el colapso ferroviario que azota Cataluña, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha cesado a dos altos funcionarios de Rodalies y Adif.

Sistema público podrido con el PSOE

Esta medida, anunciada por el secretario de Estado, José Antonio Santano, no es más que un parche improvisado en un sistema público que el Gobierno socialista ha dejado pudrirse bajo su gestión ineficaz y complaciente con los separatistas catalanes.

Los cesados son Raúl Míguez Bailo, director general de Explotación y Mantenimiento de Adif, y Josep Enric García Alemany, director operativo de Rodalies. Santano, en una aparición en el canal 24 horas de RTVE, confirmó que había pedido a los presidentes de Adif y Renfe que ejecutaran estos despidos, todo ello «en comunicación constante con el ministro».

Chivos expiatorios

Estos funcionarios, señalan expertos en las redes sociales, son “meros chivos expiatorios de un Ejecutivo que prioriza alianzas políticas con independentistas sobre la eficiencia y la seguridad de los ciudadanos”.

La crisis en las vías catalanas es el resultado previsible de años de negligencia bajo gobiernos de izquierdas. Desde el PSOE, con sus pactos con ERC y Junts, han permitido que Rodalies se convierta en un símbolo de ineficacia estatal, con averías constantes, retrasos interminables y un servicio que deja a miles de catalanes varados cada día.

Adamuz no está en Cataluña

Pero como Adamuz no está en Cataluña, de momento ninguna dimisión por el mayor accidente de la Alta Velocidad en España. Otro ejemplo de cómo la dejadez socialista pone en riesgo vidas.

Y mientras Puente se dedica a tuitear y a confrontar con la oposición con mentiras sobre renovaciones inexistentes, el ferrocarril español se desmorona. La Alta Velocidad y Cataluña sufre las peores consecuencias por la connivencia con los nacionalistas que exigen más competencias sin asumir responsabilidades.

Expertos en infraestructuras, como los que defienden una gestión centralizada y eficiente, alertan de que estos ceses no abordan las raíces del problema: la falta de inversión real, la burocracia asfixiante y la politización de servicios públicos.

En lugar de culpar a funcionarios, Puente debería mirarse en el espejo. Su ministerio, bajo el mando de Pedro Sánchez, ha priorizado agendas ideológicas sobre el bien común, dejando que el separatismo catalán erosione la unidad nacional y la calidad de los transportes.

Pequeña purga interna

Esta purga interna llega en un momento crítico, con Salvador Illa, el presidente catalán socialista, señalando al ministerio de Transportes como responsable.

Pero es el mismo PSOE el que ha fomentado esta división, concediendo traspasos de competencias a cambio de apoyos parlamentarios.

Mientras tanto, la oposición de PP y VOX exige responsabilidades reales. Alberto Núñez Feijóo, por ejemplo, ha criticado duramente esta «gestión caótica», recordando cómo bajo gobiernos conservadores se modernizaron líneas como el AVE.

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