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VOX denuncia la traición del Partido Popular al apoyar la regularización masiva de 500.000 inmigrantes ilegales

España se enfrenta a un desafío sin precedentes ante la inminente regularización masiva de medio millón de inmigrantes que se encuentran en situación ilegal en nuestro país. Esta medida, impulsada por el Gobierno de coalición, ha generado una tormenta política que pone de manifiesto las contradicciones de los principales partidos.

Desde VOX, se ha lanzado un mensaje contundente contra lo que consideran una «traición» a la soberanía nacional y a la seguridad de los españoles. La formación liderada por Santiago Abascal no solo señala al Ejecutivo de Pedro Sánchez, sino que pone el foco en la complicidad necesaria del Partido Popular.

La situación ha alcanzado su punto álgido tras conocerse que el partido de Alberto Núñez Feijóo apoyó inicialmente los trámites para esta Iniciativa Legislativa Popular (ILP). Este movimiento ha sido calificado por muchos sectores conservadores como una claudicación ante las agendas globalistas.

VOX ha recordado con dureza que el Partido Popular fue parte activa en el inicio del proceso que pretende dar papeles a 500.000 personas que entraron ilegalmente en España. Esta postura del PP ha causado estupor entre sus propios votantes, quienes demandan políticas de fronteras seguras.

Según portavoces de la formación de Abascal, es incomprensible que un partido que se autodenomina de centroderecha colabore en una medida que fomenta el «efecto llamada». Denuncian que el PP está comprando el marco ideológico de la izquierda más radical en materia migratoria.

La crítica no es solo política, sino de coherencia. Mientras el PP critica en público la gestión migratoria de Sánchez, en las instituciones vota a favor de tramitar regularizaciones que afectan a la estabilidad del mercado laboral y a los servicios públicos españoles.

Sindicatos policiales alertan del riesgo para la seguridad ciudadana

No solo la oposición política se ha manifestado en contra de esta medida. Los sindicatos de la Policía Nacional han expresado su rechazo frontal a una regularización que, según advierten, no cuenta con las garantías necesarias de control.

Los representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado alertan de que regularizar a medio millón de personas sin un filtrado exhaustivo de antecedentes puede comprometer la paz social. Señalan que la falta de medios para investigar a tal volumen de personas es una irresponsabilidad.

Al igual que en otros casos donde la falta de control ha derivado en sucesos trágicos, como la violencia extrema en el ámbito doméstico o crímenes violentos, la policía teme un aumento de la inseguridad. La advertencia es clara: las fronteras deben ser la primera línea de defensa.

VOX recurrirá ante el Tribunal Supremo la medida del Gobierno

Ante lo que consideran un atropello a la legalidad vigente, VOX ya ha anunciado que llevará la batalla a los tribunales. La formación recurrirá ante el Tribunal Supremo la regularización de inmigrantes ilegales propuesta por el Congreso.

Consideran que la medida vulnera la Ley de Extranjería y los tratados internacionales suscritos por España. Para VOX, no se puede premiar a quien entra por la fuerza saltándose las leyes mientras miles de personas esperan años para entrar de forma legal.

El recurso ante el Supremo busca frenar un proceso que consideran irreversible para el futuro de España. Defienden que la ley debe ser igual para todos y que no puede haber «atajos» políticos que comprometan la cohesión nacional.

Irene Montero admite que la medida tiene un precio político

La polémica se ha avivado aún más con las recientes declaraciones de Irene Montero. La dirigente de Podemos ha admitido abiertamente que la regularización de inmigrantes «tiene un precio» en el marco de las negociaciones políticas con el PSOE.

Montero ha revelado que desde el Partido Socialista se les pidió «discreción» absoluta durante el proceso de negociación. Esta confesión deja al descubierto que los intereses de los ciudadanos españoles son moneda de cambio en los despachos de la Moncloa.

Esta falta de transparencia confirma las sospechas de VOX sobre el uso partidista de la política migratoria. No se busca el bien común ni la integración real, sino el mantenimiento del poder a costa de alterar la demografía y la estabilidad de la nación.

La falta de transparencia del PSOE en las negociaciones

La exigencia de discreción por parte del PSOE a sus socios de Gobierno indica que sabían perfectamente el rechazo que esta medida generaría en la sociedad. Ocultar los términos de una regularización de tal magnitud es una falta de respeto a la democracia.

Los ciudadanos españoles tienen derecho a saber qué se está negociando y bajo qué condiciones se pretende dar la nacionalidad o la residencia a medio millón de extracomunitarios. El oscurantismo suele preceder a decisiones perjudiciales para el país.

Desde diversos colectivos se reclama que cualquier proceso de este tipo sea debatido con transparencia y luz pública. Sin embargo, la estrategia de Sánchez parece ser la de los hechos consumados, evitando el debate profundo sobre el modelo de sociedad que esto conlleva.

El efecto llamada y la desprotección de los barrios

Una de las consecuencias más inmediatas denunciadas por los expertos es el inevitable «efecto llamada» que genera cualquier regularización masiva. Personas en todo el mundo verán a España como una puerta abierta donde la ilegalidad no tiene consecuencias.

Los barrios más humildes son los que sufren de primera mano estas políticas. La saturación de los centros de salud, la falta de plazas escolares y la precarización del empleo afectan directamente a los españoles con menos recursos, mientras la élite política vive alejada de esta realidad.

Ante esta situación de desprotección institucional, es fundamental recordar las demandas de formación y recursos para defender nuestra identidad nacional que instituciones como VOX han planteado con firmeza en diversos ámbitos de la vida pública española.

Impacto en el sistema de seguridad social

Otro de los puntos de fricción es el impacto económico a largo plazo. Regularizar a 500.000 personas implica una presión adicional sobre un sistema de Seguridad Social que ya se encuentra al límite de su capacidad por la crisis demográfica.

Aunque los defensores de la medida argumentan que esto aflorará economía sumergida, VOX sostiene que el coste social y en prestaciones superará con creces cualquier beneficio recaudatorio inmediato. Advierten que no se puede sostener un Estado del bienestar sin fronteras seguras.

La sostenibilidad de las pensiones y las ayudas públicas para las familias españolas está en juego. Dar cabida de forma masiva a quienes no han contribuido previamente al sistema pone en riesgo la viabilidad del mismo para las futuras generaciones de nuestro país.

La soberanía nacional ante la agenda globalista

Para muchos analistas conservadores, esta medida no es un hecho aislado, sino parte de una agenda globalista impuesta desde fuera de nuestras fronteras. Se busca diluir la identidad nacional y debilitar el concepto de ciudadanía basado en el deber y el derecho.

España parece estar a la vanguardia de estas políticas experimentales que ya han fracasado en otros países de Europa, provocando fracturas sociales irreparables. Recuperar la soberanía sobre nuestras fronteras es el primer paso para garantizar un futuro en libertad.

La defensa de nuestra historia y nuestros valores, como se promueve en iniciativas como [Conoce tu Verdad](https://labandera.es/vox-presenta-su-campana-conoce-tu-verdad-para-defender-la-historia-de-espana/), es clave para resistir este proceso de desnaturalización de España. El patriotismo debe ser la guía en la toma de estas decisiones trascendentales.

Necesidad de un plan de repatriación efectiva

En lugar de regularizaciones masivas, VOX propone la aplicación estricta de la ley: quien entra ilegalmente es expulsado. Un plan de repatriación efectiva sería la única señal clara para disuadir a las mafias que trafican con seres humanos.

Las organizaciones criminales son las grandes beneficiadas de estas medidas políticas, ya que su «producto» (la entrada ilegal) se ve validado por el propio Estado. Cortar el flujo y asegurar las costas es una cuestión de humanidad y de seguridad nacional.

La desidia gubernamental en la gestión de las devoluciones en caliente o la falta de convenios de repatriación con los países de origen es cómplice de la situación de caos que se vive en Canarias y en otras zonas del litoral español.

Conclusiones sobre el futuro de la inmigración en España

España se encuentra en una encrucijada. La regularización de 500.000 inmigrantes ilegales no es solo una medida administrativa, es una decisión política que marca un antes y un después en nuestra historia reciente.

La batalla judicial iniciada por VOX y el rechazo de los sindicatos policiales son los últimos diques de contención contra una política que consideran destructiva. Mientras tanto, el PP sigue en una posición ambigua que muchos tachan de colaboración silenciosa con el sanchismo.

El futuro de nuestra nación depende de la capacidad de sus ciudadanos para exigir respeto a las leyes y protección para sus familias. Seguiremos informando sobre este proceso histórico que amenaza con cambiar para siempre el rostro de España.

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