El presidente de la RFEF, Rafael Louzán, afirmó en Madrid que “la final del Mundial se jugará aquí”, en referencia a España
España se apunta la final del Mundial 2030 y frustra la ambición de Marruecos, que aspiraba a coronar en casa la primera Copa del Mundo compartida entre Europa y África.
El presidente de la RFEF, Rafael Louzán, afirmó en Madrid que “la final del Mundial se jugará aquí”, en referencia a España, dentro del torneo que organizarán conjuntamente España, Portugal y Marruecos.
Aunque la FIFA todavía no ha hecho anuncio oficial ni ha fijado la ciudad ni el estadio, el dirigente dio por hecho que el partido decisivo de 2030 tendrá lugar en suelo español.
El mensaje llega como un espaldarazo a la candidatura ibérica y como un jarro de agua fría para Rabat, que soñaba con albergar la final como símbolo de su impulso geopolítico y deportivo.
Marruecos, sin la foto que buscaba
La triple organización del Mundial se presentó como un gesto de cooperación entre orillas, pero Marruecos nunca escondió su objetivo político: lograr la foto de la gran final ante el mundo.
Si se confirma el pronóstico de Louzán, Rabat verá frustrado ese plan y quedará relegado a un papel secundario en el reparto de sedes clave, pese a la fuerte inversión anunciada en infraestructuras y estadios.
Para España, en cambio, significaría consolidar su liderazgo en la organización del torneo, reforzando su imagen internacional y el peso de La Liga frente a proyectos rivales impulsados desde el Golfo y el norte de África.
Louzán, precedentes y seguridad
No es la primera vez que Louzán se adelanta a los organismos internacionales, ya lo hizo al anunciar la final de la Champions 2027 en el Metropolitano, dato que luego se confirmó.
El propio presidente federativo recordó también la necesidad de coordinar grandes citas deportivas con las fuerzas de seguridad, al explicar el cambio de fechas de la final de Copa del Rey en La Cartuja para no hacerla coincidir con la Feria de Abril de Sevilla.












