Luis Argüello celebra la legalización de medio millón de extranjeros, valoró el presunto ‘consenso social’ y lamentó que no se aprobara antes
Recordar a la hora de marcar la casilla de la Iglesia en el IRPF. El presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello celebró el decretazo de Sánchez a espaldas del Congreso para regularizar a medio millón de inmigrantes ilegales (cifras estimadas sin incluir el efecto llamada ni las reunificaciones familiares) como un acto de justicia y dignidad humana y lamentó que la medida no llegara antes.
En una entrevista recogida por el digital Religión en Libertad, el presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Valladolid destacó lo que considera un consenso social alcanzado para la aprobación.
Argüello calificó esta decisión como un reconocimiento a la dignidad humana, porque resuelve la situación de miles de personas que ya vivían y trabajaban en el país sin poder acceder a derechos básicos ni cotizar a la Seguridad Social.
La Conferencia Episcopal, alineada con las pretensiones de Sánchez, Podemos y el Sindicato de Manteros
La Iglesia católica apoyó desde el principio la Iniciativa Legislativa Popular que pedía esta regularización, y Argüello recordó que numerosas ONGs -una impulsora es un sindicato de manteros que venden productos ilegales- llevan años insistiendo en la necesidad de una solución estable.
El prelado subrayó que el decreto pone orden en una realidad que existía desde hace tiempo y que exigía una respuesta concreta. Lamentó que el Ejecutivo no firmara la norma antes, porque, como afirmó, «Podría haberse firmado hace meses, como dijimos en su momento las organizaciones que promovimos la ILP».
Califica la medida sorpresiva de Sánchez como ‘aprovechamiento de una oportunidad política’
El prelado no entró a valorar las trágicas circunstancias que forzaron a Sánchez a sacar una ley polémica que hurte del foco mediático la repulsa social contra el gobierno por la tragedia de Adamuz, pero despachó las circunstancias resumiendo que el Gobierno actuó ahora gracias a una oportunidad política que lo favorece.
Aunque Sánchez recurrió a la artimaña del decretazo para aprobar la norma a espaldas del Congreso, Argüello consideró que semejante iniciativa legal demuestra la salud democrática del país, ya que entidades con sensibilidades muy distintas coincidieron en la importancia de impulsar la medida.
Argüello insistió en que muchas personas que ya trabajaban en España podrán iniciar ahora un proceso de pertenencia plena a la sociedad, lo que representa una oportunidad para construir un país más justo y cohesionado.
Pide que la sociedad española se esfuerce en integrar a los inmigrantes, no al revés
Aunque celebró el avance, el presidente de la Conferencia Episcopal advirtió que la integración de los inmigrantes sigue siendo una tarea pendiente que demanda esfuerzos continuados de toda la sociedad.
Recordó también que España no puede resolver sola la regulación de los flujos migratorios, por lo que resultará imprescindible alcanzar acuerdos en el marco de la Unión Europea para avanzar de forma sólida y coordinada.
Finalmente, el prelado invitó a celebrar este paso como un comienzo positivo y concluyó con un mensaje de optimismo: «Alegremos nuestra mirada, porque hoy comienza para muchos un camino nuevo».












