El ministro de Transportes, acorralado por la tragedia ferroviaria, intenta desacreditar al presidente de la Comisión de Investigación
Han quedado al descubierto las ‘vergüenzas’ del ministro de Transportes, Óscar Puente, y de todo el Gobierno del Sanchismo. Nos mintieron a los españoles y lo que es peor a las familias de los fallecidos sobre la renovación de la vía.
Óscar Puente ha vuelto a sacar a pasear su habitual soberbia para intentar tapar una gestión que ya se cuenta en víctimas mortales. Tras el trágico accidente de Adamuz, que ha dejado 45 fallecidos en la línea de Alta Velocidad Madrid-Sevilla, el ministro de Transportes ha emprendido una cacería política contra el presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Ignacio Barrón. Su pecado: simplemente, decir la verdad.
Desde el entorno de la terminal de Ferraz y los sectores más radicales del Sanchismo ya se ha empezado a señalar a Barrón como un «facha» con el único objetivo de invalidar su informe técnico.
La CIAF ha puesto el dedo en la llaga al revelar que la renovación de la vía, que el Ministerio vendió como «integral», fue en realidad un «parcheo parcial». Una verdad incómoda que desmonta el relato oficial de un Gobierno que prefiere gastar en propaganda antes que en el mantenimiento real de nuestras infraestructuras.
Las verdades a medias de Puente
Fiel a su estilo macarra, Puente ha calificado de «sorprendentes» e «irrelevantes» las conclusiones de los técnicos, asegurando que el estado de la vía no tuvo incidencia en el descarrilamiento. Sin embargo, los expertos son tajantes: se ocultó que tramos críticos no habían sido sustituidos.

Mientras el ministro se dedica a bloquear críticos en redes sociales y a tildar de «fachosfera» a cualquiera que cuestione su gestión, las familias de las víctimas esperan respuestas que no lleguen tamizadas por el sectarismo de La Moncloa.
El «facha» de la CIAF, como ya le llaman los terminales mediáticos del Gobierno por no plegarse a las presiones, se ha convertido en el último obstáculo de un Puente que parece haber entrado en su particular «final de la escapada».
La verdad sobre la falta de inversión en la red ferroviaria es ya indiscutible, por mucho que el ministro intente ocultar su incompetencia tras el insulto y la descalificación personal.
Si dices la verdad: FACHA
En la España de Sánchez, decir la verdad te convierte automáticamente en un «facha» para el Gobierno; pero para los ciudadanos, es la única vía para que se depuren responsabilidades por la mayor tragedia ferroviaria de los últimos años.
De esta manera, Óscar Puente se enfrenta a un aluvión de críticas tras ser contradicho por el presidente de la CIAF. Fuentes del Ministerio que recoge El Mundo muestran malestar por las declaraciones de Barrón, que ya es tildado de «facha» por muchos solo por atreverse a decir la verdad frente a las medias verdades del Gobierno.

Las mentiras de Puente al descubierto
Puente insistió en que la renovación fue «integral», remitiéndose al portal de contrataciones de Adif, pero Barrón revela que solo se trató de intervenciones parciales en elementos críticos como cambios, plataforma y catenaria, sin una remodelación completa.
La izquierda ataca al mensajero
Puente lamenta los «errores» y critica públicamente a Barrón por manifestarse antes del informe final, argumentando que eso obliga a debates innecesarios, cuando es él quien ha centralizado la crisis con comunicaciones sesgadas y agresivas.
En redes y medios afines, ya se califica al presidente de la CIAF como «facha» por desafiar la narrativa oficial, un clásico de la izquierda para desacreditar hechos incómodos. Mientras, el Gobierno sigue sin asumir culpas en una gestión que huele a negligencia.












