La Policía Nacional ha detenido en Soria a un hombre de 51 años acusado de propinar una brutal paliza a otro que dormía en un cajero automático. El suceso, ocurrido en la madrugada del lunes, ha conmocionado a la capital soriana por la violencia extrema del ataque y la vulnerabilidad de la víctima, que tuvo que ser ingresada en el Hospital Universitario Santa Bárbara.
Ataque salvaje a un sintecho indefenso
Los hechos tuvieron lugar alrededor de la 01:30 de la madrugada, cuando un individuo entró en el cajero de una entidad bancaria donde la víctima pasaba la noche.
El agresor le exigió dinero y, al recibir una respuesta negativa, comenzó a golpearle repetidamente en el rostro con el puño cerrado, sin darle posibilidad alguna de defenderse.
Los golpes fueron tan violentos que el hombre acabó tendido en el suelo, cubierto de sangre y sin conocimiento.
Robo de sus pocas pertenencias
Tras dejarlo inconsciente, el atacante le robó una pequeña mochila con un teléfono móvil, un cargador, unas gafas graduadas, un neceser y varias monedas.
Cuando el agresor abandonó el cajero, la víctima, aturdida y ensangrentada, logró huir hasta la Estación de Autobuses de Soria, donde pidió auxilio.
Un conductor que se encontraba allí avisó de inmediato a la Policía y a los servicios de emergencia, que trasladaron al herido al hospital.
Detención en menos de 48 horas
La rápida actuación de la Comisaría Provincial de Soria permitió identificar al sospechoso y detenerlo en menos de 48 horas. Se trata de un vecino de la ciudad, de 51 años, acusado de un delito de robo con violencia.
Tras prestar declaración, fue puesto a disposición del Tribunal de Instancia de Soria, en funciones de guardia.
Inseguridad y alarma social
El caso ha reabierto el debate sobre la inseguridad en las zonas urbanas y la vulnerabilidad de las personas sin hogar. Los vecinos denuncian un aumento de pequeños delitos y agresiones en espacios públicos, especialmente de noche.
Hechos similares se han registrado en otras ciudades, como el asalto a un anciano en Vitoria por un delincuente reincidente (ver noticia completa), o el reciente caso del “niño alunicero” de Madrid (leer aquí).
Ambos reflejan una tendencia creciente de violencia urbana que preocupa a las fuerzas de seguridad y a la ciudadanía.
Un espejo del abandono social
La víctima, que dormía en un cajero por falta de recursos, simboliza también la otra cara del problema: la soledad y la exclusión que sufren miles de personas en España. Mientras algunos municipios destinan fondos a programas ideológicos, los más vulnerables siguen durmiendo en la calle sin protección ni asistencia real.












