Cada tarde se repite la misma escena en decenas de tiendas de Mercadona: estanterías medio vacías, bandejas de carne retiradas y una sección de fruta y verdura que parece haber cerrado horas antes del horario oficial.
El problema se ha vuelto tan habitual que los clientes han empezado a quejarse en masa en redes sociales, obligando al supermercado valenciano a dar explicaciones públicas.
“A partir de las seis ya no queda nada”
Todo comenzó con el mensaje de un usuario en X (antes Twitter):
“Oye Mercadona, este nuevo sistema que tenéis que cuando vas a comprar a partir de las seis de la tarde ya está retirada casi toda la fruta, verdura y carne envasada… ¿Alguna explicación?”
El comentario, compartido cientos de veces, ha generado una oleada de respuestas de otros clientes confirmando que ocurre “en todos los supermercados”, especialmente en grandes ciudades.
Uno de ellos escribía:
“En Mercadona Miralbueno, en Zaragoza, imposible comprar fresco a partir de las 19:00. Y algunos salimos de trabajar justo a esa hora”.
Mercadona responde, pero no despeja las dudas
Ante la avalancha de quejas, la cuenta oficial del supermercado respondió en tono conciliador:
“Sentimos lo que nos comentas y lo pondremos en conocimiento de los responsables para revisarlo. ¿Podrías facilitarnos en cuál de nuestras tiendas está ocurriendo y desde cuándo lo llevas observando?”.
Sin embargo, la respuesta ha generado más debate que calma. Muchos usuarios insisten en que no se trata de un problema puntual, sino de una política general de cierre anticipado de los productos frescos, que deja sin opciones a quienes hacen la compra al salir del trabajo.
El éxito que aprieta a Mercadona
La compañía de Juan Roig domina el mercado español con casi el 30% de cuota, muy por delante de Carrefour (7,2%) y Lidl (6,2%). Pero su expansión y su modelo de eficiencia están provocando quejas cada vez más frecuentes por falta de personal, colas y reposición insuficiente en horario de tarde.
El gigante valenciano, que ha apostado fuerte por su sección de comida preparada “Listo para comer”, parece haber priorizado esa área frente a la reposición continua de frescos. Una estrategia rentable, pero que choca con los hábitos de los trabajadores que compran al final del día.
“Renovarse o perder al cliente de la tarde”
Lo que empezó como un simple comentario en redes ha derivado en un pequeño termómetro social: muchos consumidores sienten que los horarios reales ya no encajan con sus rutinas.
Mercadona, por su parte, promete revisar lo ocurrido y “tomar medidas”. Pero mientras tanto, cada tarde a las seis, miles de compradores se encuentran los lineales vacíos y las bandejas retiradas, justo cuando más gente entra a comprar.
Y la pregunta sigue flotando en X:
“¿Es eficiencia o ahorro de costes?”












