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Así castiga Hacienda a las rentas bajas con la “progresividad en frío” y las subidas del IRPF de hasta el 180%

El Gobierno de Pedro Sánchez mantiene congelados los tramos del IRPF pese a una inflación acumulada del 23%. Una calculadora revela cuánto pierden los contribuyentes por no actualizar el impuesto.

El golpe oculto de Hacienda: así castiga a las rentas bajas la “progresividad en frío” con subidas del IRPF de hasta el 180%

La subida de impuestos más dura del Gobierno no aparece en los Presupuestos ni en los discursos del Ministerio de Hacienda. Se produce en silencio, “por la puerta de atrás”. Y la sufren millones de contribuyentes sin que se apruebe formalmente ni una sola nueva ley. Es el resultado de no deflactar el IRPF, una decisión que ha disparado la tributación de las rentas bajas hasta un 179,9% más, según un estudio del Instituto Juan de Mariana (IJM).

Desde 2018, la inflación acumulada en España supera el 23%. Sin embargo, los tramos, mínimos y umbrales del IRPF se han mantenido prácticamente congelados, lo que multiplica los efectos de la llamada progresividad en frío: cuando los salarios nominales suben por la inflación, pero los umbrales del impuesto no, el trabajador paga más impuestos sin haber ganado realmente más poder adquisitivo.

Cómo funciona la “subida invisible” del IRPF

El IRPF está diseñado para ser progresivo: a más ingresos, más porcentaje se paga. Pero cuando los umbrales no se ajustan al IPC, los trabajadores suben de tramo sin haber mejorado su situación real.

El resultado: una subida encubierta que el propio Instituto Juan de Mariana califica de “trampa fiscal silenciosa”.

Un ejemplo claro: un contribuyente que ganaba 18.000 euros hace unos años y ha visto su sueldo subir solo para compensar la inflación, hoy paga 630 euros más en impuestos.

Esto supone pasar de un tipo efectivo del 1,9% al 5,4%, una subida del 179,9%. En la práctica, el Estado se queda con el equivalente a dos semanas más de trabajo al año.

Los más afectados: clases medias y familias con hijos

El estudio del IJM, acompañado de una calculadora interactiva, muestra que las rentas medias y medias-bajas son las más castigadas por la falta de actualización.

Los mínimos personales y familiares —5.550 euros por contribuyente y 2.400 euros por el primer hijo— no se revisan desde 2007.
En términos reales, el mínimo exento tiene hoy un valor un 30% menor que hace 19 años.

Un matrimonio con dos hijos y un salario conjunto de 30.000 euros brutos pierde 1.200 euros netos al año únicamente por la progresividad en frío.
La medida, que en teoría debería proteger a las familias con menores a cargo, termina penalizándolas más.

Cuánto más pagas tú (según tu renta)

Según los cálculos del Instituto Juan de Mariana:

  • 18.000 euros anuales: +630 € de IRPF (subida del 179,9%)
  • 32.000 euros: +809 € de IRPF (subida del 15,3%)
  • 50.000 euros: +1.414 € (subida del 12,9%)
  • 90.000 euros: +2.564 € (subida del 9,5%)

En todos los casos, el resultado es el mismo: menos salario neto real. El impuesto “devora” cada año una parte mayor del sueldo aunque el poder adquisitivo no aumente.

El silencio del Ministerio de Hacienda

Pese a las advertencias de economistas y organismos independientes, el Gobierno de Pedro Sánchez ha rechazado ajustar el IRPF a la inflación.
La ministra María Jesús Montero ha defendido que el Ejecutivo ya aplica “medidas de apoyo a las familias”, pero no ha anunciado ningún plan para deflactar los tramos.

Paradójicamente, mientras las comunidades gobernadas por el PP —como Madrid o Andalucía— sí han actualizado sus tramos autonómicos, el tramo estatal sigue intacto desde hace más de siete años.

Esto significa que cada subida salarial, por pequeña que sea, se convierte automáticamente en una subida de impuestos efectiva.

El contraste con Madrid: menos impuestos, más recaudación

El fenómeno contrasta con los datos registrados en comunidades como Madrid, donde la rebaja fiscal de Isabel Díaz Ayuso —criticada en su día por la izquierda— aumentó la recaudación en 897 millones en 2022 gracias al incremento de la actividad económica.

Un ejemplo que desmonta, según el Instituto Juan de Mariana, la tesis de que bajar impuestos reduce los ingresos públicos.

(Relacionado: “Los datos tumban la crítica de la izquierda: la bajada del IRPF de Ayuso disparó la recaudación en 897 millones en 2022”)

La bomba fiscal que nadie quiere desactivar

El estudio concluye que, si el Gobierno no corrige este desfase, cada año millones de españoles seguirán perdiendo poder adquisitivo sin que se anuncie una sola subida formal de impuestos.

Una “bomba fiscal” que castiga especialmente a quienes viven de su salario y no pueden compensar con deducciones o rentas de capital.

Como advierte el economista Diego Sánchez de la Cruz, autor del análisis:

“No deflactar el IRPF en un contexto de inflación alta equivale a subir impuestos sin decirlo. Es el mayor castigo fiscal para las rentas bajas en toda la década”.

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