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La DGT endurece el control de los patinetes eléctricos y fija multas de hasta 800 euros por no registrarlos

España entra en una nueva etapa para los patinetes eléctricos. Con más de cuatro millones de unidades en circulación, la Dirección General de Tráfico ha decidido cerrar el vacío legal y aplicar mano dura. El Boletín Oficial del Estado ya publica el real decreto que obliga a registrar los patinetes eléctricos, contratar un seguro obligatorio y colocar una placa identificativa visible, con sanciones que pueden llegar hasta 800 euros.

El objetivo es claro. Ordenar un fenómeno de movilidad que ha crecido sin control, reducir la siniestralidad urbana y garantizar que las víctimas de accidentes puedan ser indemnizadas.

El fin del vacío legal en los patinetes eléctricos

Hasta ahora, la normativa sobre responsabilidad civil existía, pero carecía de un elemento clave: un registro oficial que permitiera aplicarla. Ese obstáculo ha desaparecido.

Con el nuevo real decreto, aprobado por el Consejo de Ministros y publicado en el Boletín Oficial del Estado, todos los patinetes eléctricos y vehículos de movilidad personal que superen los 25 kilos de peso o los 14 km/h deberán inscribirse obligatoriamente antes de circular.

Sin registro no hay seguro. Y sin seguro, circular será sancionable.

Registro obligatorio y placa identificativa visible

La norma crea el Registro Nacional de Vehículos Personales Ligeros, gestionado por la DGT. En él deberán inscribirse los propietarios aportando datos personales, número de serie, ficha técnica y, en determinados casos, factura o imágenes del vehículo.

Una vez completado el proceso, la DGT expedirá una etiqueta identificativa con un número único, que deberá colocarse de forma visible en el patinete. En la práctica, funcionará como una matrícula.

Este elemento será exigible en cualquier control policial y permitirá identificar rápidamente al responsable del vehículo.

Seguro obligatorio para todos los patinetes

El segundo gran cambio afecta al seguro. Todos los patinetes sujetos a registro deberán contar con una póliza de responsabilidad civil que cubra los daños a terceros en caso de accidente.

La DGT equipara así a los patinetes eléctricos con otros vehículos que circulan por la vía pública. El mensaje es inequívoco: quien comparte espacio con peatones y coches debe responder por los daños que cause.

Las sanciones por no cumplir con esta obligación no serán simbólicas.

Multas de hasta 800 euros por incumplir la ley

El régimen sancionador es uno de los puntos más duros de la nueva normativa.

Circular sin registro o sin seguro podrá acarrear multas de entre 250 y 800 euros, en función del tipo de vehículo y de la infracción cometida.

No asegurar el patinete conlleva sanciones de 202 a 610 euros, mientras que circular sin seguro puede alcanzar directamente los 800 euros. Además, los agentes podrán inmovilizar el vehículo.

Los patinetes que no dispongan de certificación técnica deberán adaptarse al régimen transitorio y cumplir los requisitos antes del 22 de enero de 2027. A partir de esa fecha, dejarán de estar autorizados para circular.

Cómo y dónde se realiza la inscripción

La inscripción se realizará inicialmente a través de la sede electrónica de la DGT, aunque el organismo prevé habilitar otras vías en los próximos meses.

Tiendas autorizadas, agentes de seguros y gestores administrativos podrán tramitar el registro, facilitando el proceso a los usuarios menos digitalizados.

La DGT busca que el sistema sea ágil, pero obligatorio.

Pere Navarro defiende el endurecimiento de la norma

El director general de Tráfico, Pere Navarro, ha defendido la reforma como una respuesta necesaria al crecimiento descontrolado de los VMP en las ciudades.

Según Tráfico, el aumento de accidentes y conflictos con peatones exigía una regulación clara que igualara obligaciones y responsabilidades. Para la DGT, no tiene sentido que millones de vehículos circulen sin identificación ni cobertura frente a daños.

Una reforma que marca un antes y un después

La nueva normativa se suma a otros cambios recientes en materia de tráfico, como la obligación de usar balizas V16 conectadas o el refuerzo de los controles urbanos.

El patinete eléctrico deja de ser un elemento informal para convertirse en un vehículo plenamente regulado, con obligaciones claras y sanciones severas.

Para los usuarios, el aviso es contundente. Circular sin registrar el patinete o sin seguro ya no será una infracción menor, sino un golpe directo al bolsillo. Y esta vez, la DGT va en serio.

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