Como estaba internado en un geriátrico, encontraron su documentación y usurparon su identidad para contratar seguros y servicios
Catorce integrantes del mismo clan familiar contrataron seguros, líneas móviles y pólizas de salud a nombre de un anciano vulnerable, mientras ocupaban su viviendas sin que él lo supiera. La nota de prensa de la Benemérita no detalla el origen, nacionalidad o etnia de los detenidos del clan, siguiendo la política gubernamental de ocultar deliberadamente esos datos a la opinión pública.
La Guardia Civil detuvo a catorce personas de un mismo clan familiar tras descubrir que ocuparon ilegalmente la vivienda de un hombre de 90 años en Ejea de los Caballeros (Zaragoza), quien residía en un centro geriátrico desde hacía más de dos años y desconocía por completo la situación de su casa y las estafas que sufría.
Los agentes iniciaron la investigación en julio después de geolocalizar el teléfono del anciano durante un robo con fuerza en la localidad, lo que les permitió comprobar que varias personas de una misma familia residían en el inmueble y habían realizado un enganche ilegal al alumbrado público para ocultar el consumo elevado de electricidad, a pesar de que el suministro seguía dado de alta.
No obstante, a pesar de la censura de la información por parte del Gobierno, las imágenes adjuntas al comunicado revelan un operativo importante en el que participa la USECIC de la Guardia Civil (Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia) con chalecos balísticos, lo que muestra una intervención de gran entidad para una casa okupada por una simple familia.
Modus operandi del clan familiar y contratos fraudulentos
Los implicados accedieron a documentos con datos personales y bancarios del anciano que guardaba en su propia vivienda, los utilizaron para usurpar su identidad y contrataron a su nombre multitud de servicios que generaron un perjuicio superior a 14.000 euros.
Firmaron 15 seguros —13 de vehículos y dos del hogar—, 16 líneas telefónicas, seis pólizas de salud y una tarjeta para obtener dinero en efectivo, siempre cargando los pagos en la cuenta bancaria de la víctima, mientras los beneficiarios pertenecían a la familia de los sospechosos.
La operación, denominada “Corviza” y dirigida por la Guardia Civil de Ejea con apoyo de otras unidades de Zaragoza y la Policía Local, culminó este mes de enero con el registro de la vivienda, donde localizaron numerosa documentación y efectos que prueban la autoría.
Los agentes detuvieron allí a tres personas —dos mujeres y un hombre— que okupaban la casa y atribuyeron a los implicados delitos de usurpación de inmueble, estafa continuada agravada, falsedad documental continuada, defraudación de fluido eléctrico, contra la intimidad y pertenencia a grupo criminal, aprovechándose de la especial vulnerabilidad de la víctima.
La investigación permitió bloquear la cuenta bancaria del anciano, detener los cargos pendientes y evitar que la estafa alcanzara una cuantía mucho mayor, además de recuperar la vivienda y precintarla para protegerla.












