La Fiscalía solicita penas que suman más de 31 años de prisión por torturas, detención ilegal y lesiones a un joven con discapacidad del 38%.
Un “juego” macabro convertido en tortura
Siete personas se sientan desde hoy en el banquillo de los acusados en el Juzgado de lo Penal de Manacor (Mallorca), procesadas por torturar, retener y tatuar obscenidades en la cara de un hombre con discapacidad durante un supuesto “concurso” difundido en redes sociales en marzo de 2021.
Según el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, los hechos ocurrieron entre el 5 y el 7 de marzo de 2021, cuando los procesados participaron en un reto viral denominado “Cambia mi look o destrózalo”, organizado por la víctima.
La idea original, según la acusación, era que el hombre se sometiera a cambios estéticos si no lograba superar unas pruebas pactadas. Sin embargo, los acusados convirtieron el juego en una sesión de vejaciones, agresiones físicas y humillaciones extremas.
Le tatuaron genitales en la cara y lo grabaron en vídeo
Durante el encierro, los procesados —cuatro hombres y tres mujeres— tatuaron penes y frases vejatorias en la cara y el cuerpo de la víctima, a la que además golpearon, raparon el cabello y obligaron a realizar actos degradantes mientras grababan todo con sus teléfonos móviles.
El joven, que padece una discapacidad reconocida del 38 %, quedó desfigurado y con secuelas psicológicas severas. La Fiscalía considera probado que los acusados se aprovecharon de su vulnerabilidad para someterlo a actos de crueldad y ridiculización pública.
Penas de hasta cuatro años y medio para cada acusado
El Ministerio Público solicita cuatro años y medio de prisión por persona, lo que suma más de 31 años de cárcel en total para el grupo, por delitos de detención ilegal, torturas y lesiones.
Además, pide que los siete indemnicen al joven con 18.000 euros por daños físicos y morales.
Según la investigación, los acusados no actuaron bajo coacción, sino “de manera coordinada y consciente”, compartiendo imágenes del abuso en redes sociales y mensajes privados.
Una de las detenidas fue arrestada al intentar huir
Tras la denuncia de la víctima, la Policía Nacional detuvo a los implicados en Manacor y Palma. Algunos fueron localizados en viviendas de amigos donde se habían refugiado.
Una de las principales acusadas fue arrestada cuando trataba de abandonar la isla. La fotografía de su llegada a los juzgados se convirtió en símbolo de la indignación social por el caso.
“Fue una humillación sin precedentes. Jugaron con una persona vulnerable por pura diversión”, señala una fuente próxima a la investigación.
Impacto social y repulsa ciudadana
El suceso causó un profundo rechazo en Baleares y reabrió el debate sobre los límites del contenido viral y la responsabilidad penal de quienes participan en retos difundidos en redes sociales.
Asociaciones de personas con discapacidad han pedido endurecer las penas por delitos de odio y vejación contra personas vulnerables, recordando que la víctima “nunca pudo dar un consentimiento libre y real”.












