El lanzamiento del fruto se produjo en el estadio Carlos Belmonte de Albacete durante el encuentro de Copa entre el equipo local y el Real Madrid
El «plátano-gate» sigue su curso. La Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte decidió actuar con firmeza tras identificar a un seguidor que arrojó un plátano al delantero brasileño del Real Madrid, Vinicius Junior, durante un encuentro de Copa del Rey.
La Comisión Estatal tomó esta decisión el 5 de febrero de 2026 y remitió la propuesta a las instancias competentes para que se resuelva el expediente. Los hechos ocurrieron el 14 de enero en el estadio Carlos Belmonte de Albacete, donde el Albacete Balompié recibió al equipo madridista en los octavos de final de la competición.
La policía identificó al responsable gracias a las imágenes del incidente, y ahora la Comisión eleva una propuesta formal de sanción que incluye una multa económica elevada junto con medidas restrictivas para evitar su presencia en eventos deportivos.
Infracción grave por y sanción disuasoria
La Comisión clasificó el acto como una infracción grave según establece la Ley 19/2007 de 11 de julio contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte. Según la nota de Interior, este tipo de conductas atentan directamente contra la integridad y la igualdad en el ámbito deportivo, y las autoridades buscan erradicarlas con sanciones disuasorias.
La propuesta incluye una multa de 5.000 euros para el aficionado implicado, quien deberá asumir la responsabilidad económica por su comportamiento. Además, solicitan que se le prohíba el acceso a cualquier recinto deportivo durante un periodo de 12 meses, lo que significa que no podrá asistir a partidos ni eventos similares en todo ese tiempo.
La actitud de Vinicius, una fuente continua de polémicas
El brasileño, que llegó como promesa en 2018 y se erigió en estrella con su regate endiablado, ha mutado en un problema crónico. Su un talento futbolístico innegable anda lastrado por una actitud que divide vestuarios, enfurece rivales y agota a la afición madridista.
Con 24 años y un contrato hasta 2027, Vinicius genera más titulares por sus dramas que por sus goles: ocho en Liga esta temporada. Y el club ya baraja incluso su venta en 2026 para restaurar la paz.
Contra el Rayo Vallecano, Vinicius protagonizó una exhibición de gestos despectivos a la grada y protestas eternas al árbitro Martínez Munuera, lo que le valió una amarilla y una oleada de reproches. «No puede ver razón», lamentó el analista Rafa Alkorta, exjugador blanco, urgiendo medidas drásticas para que entienda su rol de modelo.
Toni Kroos, el excompañero alemán y baluarte de la elegancia madridista, no se mordió la lengua en una entrevista reciente. «Su comportamiento acaba hiriendo al equipo. Intentaba calmarlo en los partidos para protegerlo, pero sus protestas provocan abucheos que nos desestabilizan a todos».
Antes, en 2024, su queja pública por «falta de protección» del club ante racismo y árbitros paralizó su renovación, un capricho que Kroos catalogó de «dañino».
También generó polémica con el Valencia y la Policía
El Juzgado de Primera Instancia número 16 de Valencia tramita la demanda interpuesta por el club contra la plataforma y la productora brasileña Conspiraçao Filmes por el documental Baila, Vini, centrado en el futbolista Vinicius Junior.
El detonante de la denuncia es una secuencia del documental que, según el Valencia, no se corresponde con la realidad. En ella se subtitula que la afición coreó “mono, mono” cuando, según el club, en realidad se gritaba “tonto, tonto”.
El texto califica esta manipulación como una grave falsificación que perjudica su reputación y recuerda que los verdaderos responsables de los insultos racistas ya fueron identificados y condenados por un juzgado valenciano.
El sindicato JUPOL, mayoritario en la Policía Nacional, también ha reclamado una rectificación. En su comunicado, denuncia que el documental “pone en duda la profesionalidad y neutralidad de los agentes” que actuaron en Mestalla, mostrando su “firme rechazo” a las insinuaciones de racismo vertidas en la producción.












