Franco contraataca desde el más allá y le envía al presidente un amplío historial de desafortunadas desdichas que lo tienen demacrado
Los restos de Francisco Franco fueron exhumados del Valle de los Caídos el 24 de octubre de 2019, durante el primer gobierno de Pedro Sánchez.
Esta operación se llevó a cabo tras un largo proceso iniciado en 2018, cuando Sánchez asumió la presidencia tras la moción de censura. El Gobierno aprobó la exhumación en febrero de 2019, el Tribunal Supremo la avaló definitivamente el 24 de septiembre de 2019, y se ejecutó en esa fecha concreta de octubre, con traslado posterior al cementerio de Mingorrubio-El Pardo (Madrid).
Fue un tema muy polémico y simbólico de la aplicación de la Ley de Memoria Histórica. Pedro Sánchez lo presentó como el fin de una «afrenta moral» al tener a un dictador en un mausoleo estatal.
El gafe demacrado
Desde que Pedro Sánchez ordenó la exhumación de los restos de Francisco Franco el 24 de octubre de 2019, algunos sectores —con más sorna que rigor histórico— juran que, desde su nuevo domicilio en Mingorrubio, decidió tomarse la revancha con un gafe de proporciones épicas. Y que al tiempo lo han dejado descompuesto y totalmente demacrado.
El mote de ‘Pedro el Gafe’ se ha convertido en clásico de redes y tertulias, y la lista de desgracias que han azotado España desde entonces parece sacada de un guion de comedia negra. ¿Coincidencia? ¿Maldición franquista? ¿O simplemente el clima y el azar jugando sucio? Sea como fuere, aquí va un repaso de las principales «visitas» de la fatalidad durante su mandato.
Una crónica maldita
La crónica maldita arranca en 2020 con la pandemia de COVID-19, que convirtió España en uno de los países más castigados de Europa: más de 120.000 fallecidos oficiales, confinamiento estricto (luego declarado ilegal por el Supremo), aplausos en los balcones y colapso sanitario.
Justo cuando parecía que lo peor había pasado, en enero de 2021 llegó la borrasca Filomena: Madrid y medio país sepultados bajo una nevada histórica, calles intransitables durante días, colapso de transportes y árboles cayendo como si el invierno hubiera declarado la guerra.
Apenas unos meses después, en septiembre de 2021, el volcán Cumbre Vieja en La Palma decidió entrar en erupción durante 85 días: lava devorando casas, más de 1.200 hectáreas arrasadas, miles de evacuados y una isla que aún se recupera. El Gobierno prometió ayudas rápidas… que, según muchos afectados, llegaron con la misma velocidad que la lava solidificada.
No contentos con eso, en 2022-2023 se sumaron la guerra de Ucrania (subida brutal de precios energéticos, inflación desbocada) y otras crisis internacionales…
Danas, apagones, incendios, sequías, inundaciones…
Pero volvamos a lo doméstico: en octubre de 2024, la DANA que arrasó la Comunidad Valenciana dejó cerca de 230 muertos, pueblos enteros bajo el agua, barro hasta el techo y una gestión que generó más barro político que el natural. Sánchez reconoció «carencias severas» y desplegó al Ejército… pero el enfado ciudadano fue mayúsculo.
Y por si faltaba algo, en 2025 llegó el gran apagón generalizado (horas sin luz en millones de hogares, hospitales en jaque, caos en transportes) y una temporada de incendios forestales brutal, con cientos de miles de hectáreas quemadas, evacuaciones masivas y el Gobierno proponiendo un «Pacto de Estado contra la Emergencia Climática» mientras el fuego seguía devorando el paisaje.
Todo, culpa de Franco
Y el año 2026 ha comenzado con el mayor desastre de ferrocarril de la alta velocidad, con más fallecidos, o el caos de Rodalies… Y con lluvias y vientos desproporcionados que nos recuerdan un malestar físico similar al que podría tener Pedro Sánchez cuando son las cinco de la tarde y aún no ha comido, o cuando le muestran una gran pancarta con la imagen del Generalísimo Franco.
En fin, si Franco realmente anda detrás de todo esto desde su tumba, hay que reconocerle el estilo: nada de golpes de Estado cutres, solo una sucesión implacable de pandemias, nevadas, volcanes, riadas, apagones e incendios.

Sánchez, por su parte, sigue resistiendo con su famosa resiliencia… aunque ya hay quien bromea con que lo próximo será un meteorito con dedicatoria personal. ¿Casualidad o maldición? En las redes ya tienen veredicto: culpa de Franco, 100%. Y mientras, el meme sigue creciendo.
Y así es. Franco sube la apuesta: Sánchez ya va por la docena de plagas modernas… y 2026 promete remate…
La saga continúa donde la dejamos, porque el guion no da tregua:
- 2022-2023: La guerra de Ucrania y la crisis energética/inflacionaria — Rusia invade, gas por las nubes, precios de la luz en modo montaña rusa, inflación disparada al 10%+ y familias eligiendo entre calefacción o comida. Sánchez anuncia «escudo social» tras escudo social, pero el recibo de la luz sigue doliendo más que un tatuaje mal hecho. Culpa de Franco, claro: el dictador no previó el gas ruso, pero desde Mingorrubio debe estar riéndose con Putin.
- 2023-2024: Olas de calor récord y sequías brutales — Veranos que parecen hornos industriales: temperaturas por encima de 45 °C en muchos sitios, muertes por calor (miles acumuladas en olas extremas), cosechas arrasadas, embalses al mínimo histórico y restricciones de agua en medio país. El cambio climático dice «hola», pero el meme dice «Franco manda saludos desde el más allá».
- Octubre 2024: La mega-DANA de Valencia (y Levante) — Más de 230 fallecidos, pueblos convertidos en ríos de barro, miles de hogares destruidos, autopistas como canales y una gestión que generó más polémica que lluvia. Sánchez reconoce «carencias severas«, el Ejército entra a palear lodo y la indignación popular alcanza niveles épicos. La mayor catástrofe natural reciente en España… justo para rematar el año.
- 2025: El verano del infierno climático — 33 días de olas de calor (récord), casi 2.800 muertes por temperaturas extremas, y la peor temporada de incendios del siglo: casi 400.000 hectáreas quemadas (más que toda Mallorca), 9 fallecidos directos por fuego y un paisaje carbonizado que aún humea en otoño. Sánchez propone un Pacto de Estado contra la Emergencia Climática… mientras el país arde. Literalmente.
- Mayo 2025: El gran apagón histórico — Horas (o días en algunos sitios) sin luz en millones de hogares, hospitales en modo generador, trenes parados, aeropuertos colapsados y caos generalizado que afectó también a Portugal, sur de Francia y Andorra. El «mayor colapso eléctrico en décadas» según muchos medios. Franco 1, Red Eléctrica 0.
- 2025 (varios momentos): Lluvias torrenciales post-incendios — Apenas se apagan los fuegos y llegan gotas frías e inundaciones en el este peninsular, Baleares e Ibiza: vidas perdidas, desalojos, dimisiones de alcaldes por «emergencia climática» y más barro. El clima parece bipolar: quema o ahoga, no hay término medio.
- Extras varios (2020-2026): Plaga de chinches en Barajas (2025, T4 y T1 afectadas, viajeros huyendo picados), heladas destructivas en cultivos (pérdidas millonarias en agricultura), pedriscos tamaño pelotas de golf, y una inflación persistente que hace que el sueldo alcance para menos cada mes. Ah, y la eterna reconstrucción de La Palma, que aún cojea años después.
El meme de Pedro el Gafe
En total, desde la exhumación: pandemia con seis cifras de muertos, nevadas bíblicas, volcán activo tres meses, guerra vecina disparando precios, DANAs mortales, incendios récord, olas de calor asesinas, apagones masivos, inundaciones de vuelta… y el meme de ‘Pedro el Gafe’ ya es patrimonio nacional.
Si Franco está detrás, hay que admitir que tiene un timing impecable y cero piedad. Y qué será lo próximo: un enjambre de langostas con dedicatoria personal, quizás; un nuevo virus de origen marroquí…
Las apuestas están abiertas en las redes. Mientras, Sánchez resiste… y el karma (o lo que sea) sigue facturando.











