La protesta ha reunido a más de 10.000 participantes, acompañados por alrededor de 500 tractores, y a contado con el apoyo expreso de VOX
Máxima tensión durante la extraordinaria movilización en el centro de Madrid contra el acuerdo comercial Mercosur entre la Unión Europea y los países sudamericanos. Los agricultores denuncian que este pacto, al que solo se opone de manera tajante VOX, amenaza su supervivencia con importaciones desleales.
Pero más allá de las demandas económicas, los manifestantes han expresado un profundo rechazo a los sindicatos, afirmando que no creen en ellos, que no los defienden ni los representan, y que, además, estos viven a costa de ellos mediante subvenciones y sin pelear por sus intereses reales. «Los sindicatos aquí no valéis para nada. Los sindicatos no nos estáis representando. Nosotros somos los que trabajamos día a día para que vosotros chupéis«, gritaron agricultores durante un momento de máxima tensión captado en video por el programa ‘En Boca de Todos’ de Cuatro.
La protesta, conocida como «tractorada», ha reunido a más de 10.000 participantes según los organizadores, acompañados por alrededor de 500 tractores que han colapsado vías clave de Madrid, desde las afueras hasta la Plaza de Colón.
«Nuestro fin será vuestro hambre»
Los agricultores, procedentes de diversas regiones de España, han coreado consignas como «Madrid, escucha, el campo está en la lucha» y «Nuestro fin será vuestro hambre», destacando el impacto devastador del acuerdo Mercosur, que podría entrar en vigor provisionalmente pese a la oposición de países como Francia.
Exigen al Gobierno se Sánchez que se posicione en contra, siguiendo el ejemplo galo, para evitar una competencia desigual con productos importados que no cumplen las mismas normativas ambientales y sanitarias europeas.
No a los recortes de la PAC ni a las leyes verdes
Entre las demandas adicionales se incluyen la reducción de la burocracia excesiva, la revisión de las leyes verdes que encarecen la producción, el fin de las ventas a pérdidas, la promoción del relevo generacional en el sector y la oposición a los recortes propuestos en la Política Agrícola Común (PAC) para el período 2028-2034 por la Comisión Europea.

La movilización ha recibido aplausos espontáneos de algunos madrileños al paso de los tractores por el centro de la ciudad, aunque ha generado tensiones, incluyendo amenazas de prolongar el colapso vial «todo lo posible» si no se atienden sus reclamos.
No a los sindicatos
Un punto álgido de la jornada ha sido el enfrentamiento directo con representantes sindicales presentes en la manifestación. En imágenes difundidas en redes sociales, se ve a agricultores recriminando a los sindicatos su inacción: «¡Tirad para afuera! ¡Tirad para fuera!», exigiendo que se aparten porque no luchan por ellos.
Este episodio subraya un creciente descontento con los sindicatos tradicionales, vistos por muchos como extensiones del Gobierno, bien pagados con fondos públicos y desconectados de las necesidades del campo. Comentarios en redes refuerzan esta visión, calificando a los sindicatos como «parásitos» que «chupan» de los trabajadores sin ofrecer representación genuina.
La Policía Nacional ha intervenido en momentos de alta tensión, especialmente cerca del Ministerio de Agricultura, donde los manifestantes intentaban avanzar con sus tractores.
Los organizadores advierten de que esta no será la última acción si no hay respuestas concretas, enfatizando que el sector agrícola no pide privilegios, sino «respeto y reglas justas» para competir en igualdad de condiciones.
Crisis amplia del campo español
La protesta refleja una crisis más amplia en el campo español, donde la soberanía alimentaria y el empleo rural están en juego ante políticas europeas que, según ellos, priorizan importaciones baratas sobre la producción local.
La joven Sonia
Finalmente, nos hacemos eco de las declaraciones en cuatro de una joven, Sonia, de 24 años. Ha salido desde Zamora a las tres de la mañana. Quiere ser la cuarta generación de su familia que se dedique al campo y no sabe si va a poder: “Nosotros estamos hoy aquí para defendernos, para exigir precios justos para el sector. No queremos subvenciones, queremos poder vivir de nuestro trabajo y darle al país una alimentación de calidad”.
Además, aclara que no están representando a ningún partido político: “Esto no tiene nada que ver con los partidos políticos, solo con nuestro trabajo, con lo que queremos defender y con que no nos echen de los pueblos. Queremos que haya relevo generacional en la agricultura y la ganadería”.











