Alternativa para Alemania sigue sufriendo persecuciones políticas en nombre de la «democracia»
La presión institucional sobre los partidos soberanistas en Alemania se intensifica. La localidad bávara de Seybothenreuth ha impedido que Björn Höcke, dirigente de Alternativa para Alemania (AfD), participe como orador en un congreso del partido programado para este fin de semana, decisión respaldada por el Tribunal Administrativo de Bayreuth.
El Ayuntamiento, liderado por la Unión Social Cristiana (CSU), había firmado en diciembre un contrato para alquilar el pabellón municipal al partido. Sin embargo, al conocerse que Höcke —líder de AfD en Turingia— sería uno de los ponentes, el consistorio aprobó una resolución “en defensa de la democracia y la tolerancia” y buscó cancelar el acuerdo.
Tras el recurso presentado por AfD, alegando que se vulneraba el derecho de reunión, el Ayuntamiento modificó unilateralmente el contrato, incorporando una cláusula que obligaba al partido a impedir la intervención de Höcke, estableciendo así una prohibición de facto para hablar en público.
El tribunal justificó su fallo argumentando que no se puede garantizar el uso de instalaciones públicas si existe riesgo de que el evento incluya mensajes que glorifiquen el nacionalsocialismo o contengan contenido antisemita. La decisión se ampara en una disposición del Código Municipal bávaro, incorporada en 2025 y vigente desde enero de 2026, ya aplicada en otros municipios para vetar intervenciones similares.
Desde AfD anunciaron que presentarán nuevos recursos, denunciando que se está consolidando la exclusión política de representantes elegidos democráticamente. Esto ocurre mientras el partido mantiene un crecimiento sostenido en la intención de voto en varios estados federados.











