La administración republicana ha exigido al Gobierno de la República Dominicana mayor control sobre el blanqueo de capitales
La fuerte presión diplomática de Estados Unidos sobre la República Dominicana para reforzar el control contra el blanqueo de capitales y las actividades opacas relacionadas con el narcotráfico ha encendido las alarmas en círculos políticos españoles. Esta estrategia forma parte del despliegue geopolítico estadounidense en el Caribe y ha despertado preocupación en La Moncloa por posibles conexiones de exdirigentes del PSOE con negocios en la isla caribeña.
Washington exige mayor control contra el crimen y el lavado de dinero
La administración norteamericana ha intensificado sus exhortaciones al gobierno dominicano para que refuerce la lucha contra el narcotráfico y las redes financieras opacas. Estas advertencias diplomáticas han ido acompañadas de movimientos militares y visitas de alto nivel destinadas a fortalecer la cooperación en seguridad regional. La presencia logística de unidades navales y el uso de instalaciones locales para interceptar rutas de droga demuestran el enfoque estratégico de Washington en la región.
Exdirigentes socialistas bajo lupa por sus vínculos en Dominicana
El auge de la atención sobre República Dominicana coincide con un creciente escrutinio sobre la presencia de figuras vinculadas al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en la isla. Entre los nombres más citados están el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y exministros como José Bono, Miguel Ángel Moratinos y Reyes Maroto, quienes, según diversas fuentes, habrían desarrollado actividades económicas o profesionales en el país.
En particular, José Bono ha sido señalado por su cercanía con el gobierno dominicano y su participación en proyectos institucionales, incluyendo asesorías para la reforma policial, además de gestionar empresas con presencia en Santo Domingo.
Inquietud por viajes oficiales y relaciones familiares
La presión exterior también ha generado nerviosismo en el entorno del Ejecutivo español debido a la posibilidad de que salgan a la luz detalles sobre ciertos desplazamientos a la República Dominicana. Recientemente, un juez español solicitó al Ministerio del Interior datos concretos sobre viajes al extranjero realizados por la esposa del presidente del Gobierno y una asesora de La Moncloa, estableciendo un plazo para su entrega.
Además, República Dominicana se ha consolidado como una escala habitual para vuelos oficiales españoles, con varias paradas técnicas de aeronaves del Ejército del Aire destinadas al transporte de autoridades durante el último año. Aunque desde el Gobierno se considera una práctica habitual, la cobertura mediática ha aumentado el interés sobre estas conexiones.
Relaciones con Venezuela y uso de aeronaves privadas
Otra arista que ha alimentado la atención mediática es la vinculación con Venezuela. Según testimonios recogidos en investigaciones judiciales españolas, algunos vuelos entre Santo Domingo y Caracas habrían sido realizados en aeronaves relacionadas con PDVSA, la empresa petrolera estatal de Venezuela, que posteriormente quedaron afectadas por sanciones de Estados Unidos











