Crece la violencia ultraizquierdista callejera en Francia en los últimos años vinculada a Antifa y al Islam en entornos universitarios
Un grave incidente de violencia política en Lyon ha conmocionado a sectores conservadores y de derecha en Europa. Según informa confirma La Gaceta, un joven de 20 años identificado como Quentin, militante del colectivo patriota Némesis, ha entrado en muerte cerebral después de ser brutalmente agredido por un grupo al que la organización atribuye pertenencia a Antifa (movimiento antifascista de extrema izquierda).
Los hechos ocurrieron en las inmediaciones del Instituto de Estudios Políticos (Sciences Po Lyon), durante una acción de protesta organizada por activistas contrarios a lo que describen como «islamización» en las universidades europeas. De acuerdo con el comunicado difundido por el propio colectivo Némesis en su cuenta de X (@Coll_Nemesis), varios participantes fueron rodeados y perseguidos por un numeroso grupo de encapuchados.
Quentin fue derribado al suelo, donde recibió golpes repetidos en la cabeza, presuntamente con objetos contundentes y mientras se encontraba indefenso. Los agresores, según la versión del colectivo, portaban guantes reforzados, capuchas y spray de pimienta. Cinco activistas en total resultaron heridos en el altercado, aunque las lesiones de Quentin fueron las más graves.
El joven fue trasladado de urgencia al Hospital Édouard-Herriot de Lyon en estado inconsciente y con severas lesiones cerebrales. Tras ser inducido al coma, su pronóstico evolucionó a muerte cerebral irreversible. Un sacerdote administró la extremaunción al joven en las últimas horas.
Agresión planificada de la izquierda radical francesa
El colectivo Némesis ha denunciado públicamente el ataque como una agresión planificada y ha señalado que reconocieron a uno de los agresores como vinculado a entornos de la izquierda radical francesa (vinculada a Antifa), aunque no se han aportado pruebas independientes que confirmen esta identificación.
Hasta el momento, no se han conocido comunicados oficiales detallados por parte de la policía o la fiscalía francesa sobre las detenciones, identidades de los presuntos autores o la calificación jurídica de los hechos. Es decir, las autoridades no han confirmado ni desmentido la participación de grupos concretos como Antifa.
‘Ser es defenderse’
El caso ha generado rápida repercusión en redes sociales y medios afines a posturas identitarias y patrióticas, donde se habla de una nueva muestra de la «violencia de la extrema izquierda» contra activistas que defienden posiciones críticas con la inmigración y la influencia islámica en Europa.
El lema ‘Ser es defenderse’, de Ramiro de Maeztu, resume el tono con el que el colectivo y sus simpatizantes están enmarcando la tragedia.
De confirmarse la versión, se trataría de uno de los episodios más graves de violencia política callejera en Francia en los últimos años vinculados a enfrentamientos ideológicos en entornos universitarios.











