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Los atletas olímpicos practican el esquí de fondo y funden 10.000 preservativos en tres días

El frío alpino parece haber encendido más que las chimeneas: los deportistas encontraron “calor humano” a toda velocidad

Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 han batido un récord inesperado en su primera semana: el ímpetu sexual entre los atletas ha hecho que se agoten los preservativos en la Villa Olímpica en tiempo récord.

Según confirmaron fuentes del comité organizador italiano y varios medios como ‘La Stampa’ o ‘Corriere della Sera’, los aproximadamente 10.000 preservativos distribuidos gratuitamente se agotaron en apenas 72 horas (tres días) desde el inicio de la competición.

Con alrededor de 2.800-2.900 atletas alojados en las villas (una cifra mucho menor que los más de 10.000 de los Juegos de Verano de París 2024, donde se repartieron 300.000 unidades), la organización había calculado un promedio de unos 3 preservativos por deportista para toda la duración del evento. Sin embargo, la demanda superó con creces las previsiones.

Los 10.000 preservativos gratuitos de la Villa Olímpica se evaporaron en solo 72 horas. Con apenas 2.800 atletas, la organización pensó: “Tres por cabeza, sobra”. Error garrafal. El frío alpino parece haber encendido más que las chimeneas: los deportistas encontraron “calor humano” a toda velocidad.

Reposición para San Valentín

El comité, rojo como un esquí de slalom, repuso urgentemente el stock justo para San Valentín. Mientras tanto, en redes ya circulan teorías:

  • “El frío motiva a compartir saco de dormir”
  • “Algunos los usan de gorro para selfies”
  • “Otros los revenden como souvenirs edición limitada”

El Comité Organizador de Milán-Cortina emitió un comunicado oficial confirmando la situación quedará para los anales (nunca mejor dicho) del deport. “Podemos confirmar que las existencias de preservativos en las villas olímpicas se agotaron temporalmente debido a una demanda superior a la prevista. Se están entregando suministros adicionales que se distribuirán en todas las villas entre hoy y el lunes”.

La reposición llegó justo a tiempo para coincidir con el Día de San Valentín (14 de febrero), lo que añadió un toque irónico y mediático a la anécdota. Los organizadores aseguraron que a partir de entonces los preservativos se repondrán continuamente hasta la ceremonia de clausura el 22 de febrero para evitar nuevas escaseces.

Esta tradición de repartir preservativos gratuitos en las Villas Olímpicas data de los Juegos de Seúl 1988 y busca promover la salud sexual y la prevención en un ambiente de alta concentración de jóvenes deportistas de todo el mundo, que conviven intensamente durante semanas.

Fuego e ímpetu en las habitaciones

En esta edición invernal, el fenómeno ha sorprendido por su rapidez, generando comentarios en redes y medios sobre el «calor» que se vive dentro de las villas pese a las bajas temperaturas exteriores de los Alpes italianos. Algunos atletas incluso han bromeado con que el frío motiva a «buscar calor humano«, mientras otros especulan que muchos preservativos terminan como souvenirs o revendidos en plataformas online.

Lo cierto es que, entre medallas, récords y caídas en la nieve, los Juegos de Invierno 2026 ya tienen su propia leyenda off-piste: la del ímpetu sexual que dejó sin protección a toda una Villa Olímpica en tiempo récord.

Moral de la historia: en los Juegos de Invierno, el fuego más peligroso no está en la pista… está en las habitaciones.

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