Saltar el contenido

Apagones masivos dejan media Cuba a oscuras este domingo

La Unión Eléctrica estatal advierte que se producirán cortes simultáneos en más de la mitad del del territorio durante el pico de consumo

Países en guerra no sufren los apagones crónicos de la dictadura socialista. La compañía estatal de electricidad cubana anunció que la isla sufrirá este domingo una nueva jornada de apagones prolongados que afectarán de forma simultánea al 54% del territorio nacional durante el horario de mayor demanda.

El régimen dictatorial, incapaz de proveer servicios básicos a su propia población, improvisó un plan de emergencia que incluye racionamiento de combustible, teletrabajo, clases semipresenciales en universidades y la suspensión de eventos como la Feria del Libro de La Habana, congresos internacionales y el Festival del Habano.

La Unión Eléctrica detalló que la capacidad de generación disponible alcanza solo 1.457 megavatios, mientras la demanda máxima prevista llega a 3.130 megavatios, lo que genera un déficit de 1.673 megavatios y una afectación estimada de 1.703 megavatios para evitar colapsos descontrolados.

Ocho de las dieciséis unidades termoeléctricas operativas permanecen fuera de servicio por averías o mantenimientos, incluidas dos de las tres mayores, que representan alrededor del 40% del mix energético del país.

Las centrales térmicas cubanas operan en un estado técnico deficiente tras décadas de uso intensivo, y la falta de divisas impide importar el combustible necesario para producir electricidad. Desde mediados de enero, la Unión Eléctrica dejó de detallar cuántas centrales de generación distribuida se encuentran inactivas por escasez de diésel, fueloil y lubricantes.

Tras sesenta años de tiranía, el régimen es incapaz de garantizar servicios básicos

La crisis de generación energética en la isla se agravó desde mediados de 2024 y empeoró en las últimas semanas tras el corte del suministro de crudo venezolano después de la caída del narcodictador socialista, Nicolás Maduro, sumado a las medidas estadounidenses que imponen aranceles a países que vendan petróleo a Cuba. La crisis energética continúa marcando uno de sus peores momentos, con tasas de afectación que superaron el 60% en ocasiones recientes.

El régimen dictatorial recurrió al argumentario habitual y, en vez de a su incompetencia catastrófica y al latrocinio de la corrupta casta política del régimen, culpó a las sanciones estadounidenses conducentes a una «asfixia energética» de la isla.

En el mundo real, ajeno a la mentira sistemática de la tiranía cubana, expertos independientes atribuyen la situación a una infrafinanciación crónica del sector eléctrico, controlado por el Estado desde 1959, señala el Diario Las Américas

Deja tu respuesta