Esta decisión marca un claro giro del PP con una de las propuestas esenciales de VOX en materia de integración, seguridad y derechos de las mujeres
El PP ha dado un paso significativo en su acercamiento a las posiciones de VOX al confirmar que apoyará la proposición de ley presentada por el partido de Santiago Abascal para prohibir el uso del burka y el niqab en los espacios públicos de España.
Esta decisión marca un claro giro o alineación del PP con una de las propuestas emblemáticas de VOX en materia de integración, seguridad y derechos de las mujeres, en un contexto de intensas negociaciones y tensiones entre ambos partidos del espectro conservador.
La iniciativa legislativa de VOX, registrada en noviembre de 2025 y que se debatirá este martes 17 de febrero de 2026 en el Congreso de los Diputados para su toma en consideración, busca vetar explícitamente la utilización en el espacio público de los velos integrales denominados niqab (que deja visibles solo los ojos) y burka (que cubre completamente el cuerpo y el rostro, incluyendo una rejilla para los ojos). La propuesta no afecta al hiyab (velo que cubre el cabello y el cuello), considerado una prenda religiosa distinta y no integral.
Seguridad y dignidad de las mujeres
VOX fundamenta su proposición en argumentos de seguridad ciudadana, al impedir la identificación facial, y en la protección de la dignidad de las mujeres, argumentando que estas prendas son incompatibles con los valores occidentales de igualdad y libertad, y que responden a prácticas que pueden ocultar coacciones o suponer un riesgo en un contexto de aumento de la inmigración procedente de países con tradiciones islámicas estrictas.
La ley orgánica planteada por VOX incluye sanciones como multas de hasta 600 euros (ampliables en reincidencia hasta 30.000 euros) para quienes porten estas prendas, y penas de prisión de entre año y medio y tres años para quienes obliguen a mujeres a usarlas.
Ahora el PP sí está con VOX
Lo relevante del movimiento actual es que el PP, hasta ahora más cauto o distante en algunos debates identitarios impulsados por VOX, ha anunciado públicamente su respaldo a la tramitación de esta iniciativa. La portavoz parlamentaria del PP en el Congreso, Ester Muñoz, confirmó este domingo que el partido votará a favor de la toma en consideración, declarando explícitamente que “esta es una de las medidas en las que el PP está de acuerdo con VOX”. Muñoz recordó que esta postura ya estaba recogida en la ponencia aprobada en el Congreso Nacional del PP de julio de 2025, donde se incluyó como compromiso la prohibición del burka en espacios públicos.
El propio presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha respaldado esta línea en declaraciones recientes, enmarcándola en la defensa de la “dignidad de las mujeres” y la necesidad de que PP y VOX se entiendan en temas clave para los españoles, pese a sus diferencias en otros ámbitos. Fuentes populares han calificado este apoyo como un ejemplo de “entendimiento puntual” entre ambas formaciones, en medio de negociaciones autonómicas bloqueadas y una competición por el voto conservador.
Este respaldo del PP a una propuesta nacida en VOX contrasta con posturas históricas más moderadas o europeístas del partido popular en temas de vestimenta religiosa, y se produce en un momento político marcado por la polémica sobre la regularización masiva de inmigrantes anunciada por el Gobierno y Podemos.
Diversos medios interpretan el gesto como una estrategia del PP para acercarse a VOX, evitar fugas de voto hacia la derecha más dura y exhibir capacidad de acuerdo en temas de seguridad e identidad cultural.
Marco legal y social de España
Con el apoyo garantizado de PP y VOX, y con indicios de que Junts también podría inclinarse a favor (dada su postura previa en temas similares), la proposición tiene altas probabilidades de superar el primer trámite parlamentario este martes. De avanzar, iniciaría un debate más profundo sobre la compatibilidad de ciertas prácticas culturales con el marco legal y social español, en un país donde ya existen regulaciones locales o autonómicas en algunos edificios públicos, pero no una norma estatal generalizada como la que ahora se impulsa.
Este movimiento refuerza la percepción de que, en 2026, el PP está dispuesto a asumir o compartir políticas que tradicionalmente se asociaban casi en exclusiva al discurso de VOX, especialmente en el terreno de la inmigración, la seguridad y los símbolos de integración. Queda por ver si esta coincidencia puntual se traduce en acuerdos más amplios o si responde únicamente a una coyuntura de negociación y presión electoral.












