El PSOE no actuó a pesar de que Antonio Navarro podría haber cometido los delitos de acoso sexual, contra la libertad sexual y contra la intimidad
La Fiscalía de Málaga ha presentado una denuncia formal contra Antonio Navarro, exsecretario general del PSOE en Torremolinos, por un presunto delito de acoso sexual hacia una concejal y militante socialista.
Según la información judicial y el escrito de la Fiscalía de Violencia contra la Mujer, los hechos se remontan al último trimestre de 2021, cuando la afectada comenzó a recibir decenas de mensajes de contenido sexual, insinuaciones y proposiciones no deseadas ni consentidas por parte de Navarro.
Estos mensajes se enviaron tanto en el ámbito laboral como en horario nocturno, generando, según la denuncia, «un ambiente intimidatorio, degradante y humillante».
La víctima aportó como prueba principal una gran cantidad de estos mensajes, que en ocasiones llegaron a superar los 50 en un solo día. Además, se señala que Navarro habría aprovechado situaciones para sobrepasarse físicamente, afectando a la intimidad de la concejala, todo ello en un contexto de clara relación de superioridad jerárquica dentro del partido.
La Fiscalía abrió diligencias de investigación en diciembre de 2025 tras la denuncia directa de la afectada (presentada el 10 de noviembre de 2025), después de que los mecanismos internos del PSOE no dieran respuesta adecuada a sus advertencias previas.
Múltiples presuntos delitos
Tras analizar el caso, el Ministerio Público ha considerado que los hechos podrían constituir delitos de acoso sexual, contra la libertad sexual y contra la intimidad.
El caso ha sido remitido ya al Juzgado Decano de Málaga, que procederá a su reparto entre los Juzgados de Violencia sobre la Mujer de la capital. Antonio Navarro ya había sido suspendido cautelarmente de militancia por el PSOE tras estallar la noticia a finales de 2025, y la agrupación local de Torremolinos quedó en manos de una gestora presidida por Marisa Bustinduy.
Este episodio se enmarca en un contexto más amplio de casos similares que afectaron al PSOE andaluz a finales del año pasado, y ha sido calificado por algunos medios como un «mensaje importante para quienes temen denunciar» este tipo de conductas.
La investigación judicial sigue su curso y, de momento, no se han conocido declaraciones públicas ni del denunciado ni de la víctima desde la formalización de la denuncia por parte de la Fiscalía.












