El mando denunciado por violación y acoso prolongado era el segundo en el escalafón policial, hombre de confianza de Marlaska
El director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González Jiménez, acaba de dimitir este martes tras conocerse la denuncia por acoso y violación de una agente en una vivienda oficial, según adelantó hoy Ok Diario. El jefe de la Policía Nacional ocupaba el segundo puesto en el escalafón del cuerpo y ejercía de como mano derecha del ministro del Interior, Marlaska.
La víctima alega que el superior jerárquico la violó y que mantuvo meses de acoso sistemático previo a los hechos denunciados que ahora investigan las autoridades judiciales. El citado medio precisa que la querella aporta como pruebas una grabación de audio obtenida durante los hechos dentro del domicilio oficial y los registros de llamadas y mensajes.
Por su parte, The Objective señala que un juez ya ha citado para declarar al dimitido mando policial y a la agente denunciante el próximo 17 de marzo a las 10.30 horas.
Denuncia por cuatro delitos graves
La agente presentó la denuncia formal donde acusa al DAO de cometer agresión sexual, coacciones, lesiones psíquicas y malversación de caudales públicos, delitos que derivan del abuso de poder y del uso indebido de recursos institucionales.
Los hechos incluyen tocamientos no consentidos y el acto de violación en la propia residencia oficial, un espacio destinado al ejercicio de funciones públicas que el alto mando aprovechó para presionar a la agente.
Fuentes cercanas al caso indican al citado medio que la víctima detalló cómo el superior la sometió a conductas vejatorias durante un periodo prolongado, lo que provocó un deterioro psicológico severo en la denunciante.
Los mensajes intercambiados entre ambos, que el digital reproduce, revelan un tono despectivo por parte del DAO, quien en varias ocasiones insultó a la subordinada llamándola «gilipollas» o «borrica» cuando ella se resistía a sus pretensiones.
La agente relató episodios concretos en los que el superior metía los dedos en su vagina y le llevaba la mano a su miembro erecto, conductas que ella rechazó explícitamente y que desencadenaron respuestas agresivas verbales del acusado, resume Ok Diario.












