La formación celebró ayer una concentración para denunciar la agresión sufrida la semana pasada por concejales y simpatizantes
El secretario general de VOX y presidente del grupo parlamentario en Cataluña, Ignacio Garriga, participó este miércoles en una concentración celebrada en Montcada i Reixac (Barcelona). El acto tuvo como objetivo denunciar la agresión sufrida días atrás por concejales y simpatizantes del partido mientras instalaban una carpa informativa en la localidad.
Durante su intervención, Garriga condenó los hechos y señaló a grupos de extrema izquierda y movimientos separatistas como responsables de la agresión. Según afirmó, el incidente no solo tuvo consecuencias físicas para los afectados, sino que también supone un deterioro de la convivencia democrática en Cataluña y en el conjunto de España.
Acusaciones de “silencio cómplice” en el Parlamento catalán
El dirigente de VOX criticó la falta de respaldo por parte del resto de formaciones políticas. En concreto, denunció que en el Parlamento de Cataluña no prosperara una declaración institucional para condenar los hechos.
A juicio de Garriga, la negativa a apoyar esa iniciativa evidencia una postura que, en sus palabras, “no es neutral”. Considera que la ausencia de condena explícita equivale a una forma de complicidad frente a la violencia política ejercida contra cargos electos.
Advertencia sobre el aumento de la violencia política
En su discurso, Garriga alertó de una escalada en los actos de hostilidad contra miembros de su partido en Cataluña. Recordó que, según su versión, los ataques comenzaron con el lanzamiento de objetos como huevos y piedras y han derivado en agresiones físicas que han causado contusiones y lesiones a concejales de VOX.
El secretario general también hizo referencia a episodios violentos ocurridos fuera de España, mencionando los casos de Charlie Kirk y Quentin como ejemplos de los riesgos que, a su juicio, conlleva la normalización del enfrentamiento político.
VOX reitera que “no dará un paso atrás”
Garriga recordó otros incidentes registrados en distintas ciudades españolas, como Zaragoza, y criticó la actuación del Ejecutivo central liderado por el Partido Socialista Obrero Español. Según expresó, existe una sensación de impunidad frente a este tipo de comportamientos.
Finalmente, reafirmó la postura de su formación asegurando que VOX continuará denunciando tanto a los responsables directos de las agresiones como a quienes, en su opinión, fomentan un clima de tensión desde las instituciones o determinados ámbitos públicos. Concluyó defendiendo la necesidad de reforzar el cumplimiento de la ley para garantizar la seguridad y la protección de los cargos públicos y de los ciudadanos en general.












