La Comisión Europea de Von der Leyen va a intentar por todos los medios evitar la victoria de Viktor Orbán
La Comisión Europea intensifica su influencia sobre las elecciones húngaras, favoreciendo al candidato globalista, en un contexto de creciente tensión con el gobierno de Viktor Orbán. La disputa política se traslada también al ámbito digital, donde el control de la información y la supervisión de la desinformación en redes sociales se han convertido en elementos estratégicos entre las instituciones europeas y Budapest.
Recientemente, un tribunal en Berlín emitió una resolución que obliga a la plataforma X, propiedad de Elon Musk, a proporcionar ciertos datos a investigadores independientes. Según los jueces, estos datos serán analizados para identificar posibles campañas de manipulación e injerencia electoral en los comicios húngaros programados para abril, considerados críticos tanto para Hungría como para la estrategia de la Unión Europea.
La medida surge tras una demanda de Democracy Reporting International, organización que recurrió a la justicia después de que X rechazara, en noviembre, sus solicitudes de acceso a información. El objetivo de la entidad es examinar el funcionamiento interno de la red social para detectar riesgos asociados a la difusión de contenidos engañosos y operaciones de influencia, una estrategia similar a la utilizada en Rumanía, donde se inhabilitó a un candidato patriota por manipulaciones digitales.
El caso se basa en la Ley de Servicios Digitales de la UE, que obliga a las grandes compañías tecnológicas a permitir que expertos externos accedan a ciertos datos. La normativa busca evaluar cómo estas plataformas gestionan los riesgos vinculados a la interferencia electoral y otros desafíos digitales. De hecho, la Comisión Europea ya sancionó a X en diciembre con una multa de 40 millones de euros, dentro de un expediente que podría alcanzar los 120 millones por incumplimiento.
Este fallo judicial podría establecer un precedente en Alemania, ya que el año pasado la misma organización no logró que los tribunales permitieran acceder a información sobre elecciones celebradas en el país. Ahora, el nuevo dictamen abre la posibilidad a que otras entidades soliciten datos similares en el futuro.
Las elecciones húngaras prometen ser un enfrentamiento reñido entre el veterano líder conservador Viktor Orbán y su principal oponente Péter Magyar. Para Bruselas, el resultado es especialmente relevante debido a los continuos desacuerdos con Budapest sobre apoyo a Ucrania, sanciones contra Rusia y políticas de diversidad sexual.
El contexto internacional también añade presión. Recientemente, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunió con Orbán en Budapest, mientras que el expresidente Donald Trump ha manifestado públicamente su respaldo al mandatario húngaro. Además, Elon Musk ha intervenido en debates políticos en varios países europeos, incluyendo Alemania y Reino Unido, aumentando la atención sobre la influencia de las redes sociales en procesos electorales.












