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Políticos europeos felicitan el Ramadán mientras se olvidan de la Cuaresma

La islamización avanza a pasos agigantados en nuestro continente

Este miércoles comenzó la Cuaresma, una etapa central de penitencia y preparación para la Semana Santa dentro del cristianismo, la religión que históricamente ha marcado nuestra civilización. Curiosamente, este año coincide con el inicio del Ramadán, el mes sagrado de los musulmanes, caracterizado por el ayuno y la reflexión espiritual. Sin embargo, los políticos europeos parecen tener claras sus prioridades: felicitan públicamente a los musulmanes mientras omiten las celebraciones cristianas.

España: Ramadán reconocido, Cuaresma ignorada

En España, el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, difundió un mensaje en redes sociales deseando un feliz Ramadán a toda la comunidad musulmana: “Deseamos a toda la comunidad musulmana en España un feliz mes de #Ramadan. ¡Ramadan Mubarak!”. En contraste, no hubo mención alguna sobre el Miércoles de Ceniza ni el inicio de la Cuaresma, a pesar de que ambas fechas coinciden.

Este gesto no se limita a la cortesía hacia recién llegados: refleja una tendencia creciente a resaltar las festividades de otras culturas mientras se omite deliberadamente la propia tradición cristiana.

Reino Unido: el anglicanismo relegado frente al Ramadán

El Reino Unido presenta un caso destacado. Aunque el país tiene una religión oficial, el anglicanismo, cuyo jefe visible es el rey Carlos III, la atención se centró en la comunidad musulmana. El monarca dedicó un mensaje extenso y efusivo al inicio del Ramadán, mientras que la Cuaresma pasó desapercibida.

Asimismo, el primer ministro Keir Starmer emitió un comunicado deseando a los musulmanes “un mes santo, pacífico y bendito”, sin mencionar las festividades cristianas.

Alemania: celebraciones musulmanas priorizadas

En Alemania, el canciller Friedrich Merz compartió en Instagram un mensaje de “Ramadan Mubarak”, saludando a los musulmanes del país durante su mes sagrado. Los 43 millones de cristianos alemanes no recibieron ninguna mención por la Cuaresma, un patrón que también se repitió durante el mandato del SPD con Olaf Scholz.

En Fráncfort, el Ayuntamiento destinó 75.000 euros a luces para el Ramadán de un presupuesto total de 100.000 euros, argumentando que estas iluminaciones integran la vida musulmana en la ciudad. La alcaldesa Nargess Eskandari-Grünberg defendió la medida como un reflejo de inclusión cultural.

Bélgica y Países Bajos: luces y eventos musulmanes en espacios públicos

En Zele (Bélgica), la mezquita Eyyüp El-Ensari instaló luces de Ramadán en la calle Zwaanstraat con el apoyo del municipio, y planea expandir el proyecto el próximo año, generando oposición política.

En Utrecht (Países Bajos), la policía incluso invita públicamente a la comunidad a participar en el iftar, la comida que rompe el ayuno diario durante el Ramadán, mostrando cómo las instituciones europeas priorizan celebraciones musulmanas frente a la propia tradición cristiana.

Europa actual: el laicismo aplicado de manera selectiva

Estos ejemplos muestran una tendencia preocupante: en la Europa de hoy, el laicismo parece aplicarse principalmente a las tradiciones cristianas, mientras que las celebraciones de otras religiones reciben un reconocimiento público y apoyo institucional desproporcionado. La coincidencia del Ramadán y la Cuaresma evidencia cómo la islamización cultural influye en la agenda de los políticos europeos.

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