La sentencia ya está dictada y es contundente. La justicia marroquí ha impuesto más de 106 años de prisión a 48 acusados por su participación en las protestas del movimiento GenZ 212 celebradas en septiembre de 2025. El fallo, emitido por el Tribunal de Apelación de Marrakech, marca un antes y un después en la respuesta judicial a estas movilizaciones.
Las manifestaciones estuvieron acompañadas de episodios de violencia, vandalismo y enfrentamientos con las fuerzas del orden. Ahora, meses después, llegan las condenas.
Seis condenados a seis años por los delitos más graves
Las penas más elevadas han recaído sobre seis acusados, que deberán cumplir seis años de prisión cada uno. Fueron considerados culpables de:
- Asociación ilícita
- Incendio intencionado de edificios públicos
- Robo agravado
- Rebelión
- Participación en reuniones armadas
El tribunal entendió que su implicación fue determinante en los disturbios que marcaron aquellas jornadas.
Cuatro años para actos violentos y robos
Otros siete procesados recibieron condenas de cuatro años de cárcel por actos de vandalismo y robos violentos cometidos durante las movilizaciones.
Cuatro personas más fueron sentenciadas a tres años de prisión por incendio premeditado y alteración del orden público.
Condenas menores para participación y desobediencia
El grueso de los acusados recibió penas inferiores:
- Doce personas fueron condenadas a dos años de prisión, algunas con parte de la pena suspendida, por daños, obstrucción del tráfico y agresión a agentes.
- Veintiún acusados recibieron seis meses de prisión por participar en manifestaciones no autorizadas, desobediencia y daños a bienes públicos.
Estos últimos fueron absueltos de los cargos más graves.
Un movimiento que marcó septiembre de 2025
Las protestas del movimiento GenZ 212 sacudieron varias ciudades marroquíes el pasado septiembre. Lo que comenzó como movilizaciones juveniles derivó en disturbios con quema de mobiliario urbano, ataques a edificios públicos y enfrentamientos con la policía.
El tribunal ha querido enviar un mensaje claro con esta sentencia: tolerancia cero ante la violencia.
Más de un siglo de condenas acumuladas
En total, las penas suman 106 años y seis meses de prisión. Una cifra simbólica que refleja la magnitud judicial del caso y que vuelve a abrir el debate sobre la respuesta del Estado frente a la protesta social.
Mientras unos hablan de firmeza frente al vandalismo, otros cuestionan la proporcionalidad de las condenas.
La sentencia ya es firme en segunda instancia. Y el movimiento GenZ 212, al menos judicialmente, ha recibido su respuesta más dura.












