Hazte Oír le reclama 30.000 euros por injurias y calumnias mientras Sarah profiere graves insultos contra Vito Quiles al que llama “fascista de mierda”
La polémica tertuliana Sarah Santaolalla vuelve a protagonizar titulares negativos tras acumular nuevos escándalos judiciales y exhibiciones de intolerancia que cuestionan su supuesta defensa de la libertad de expresión y el buen debate público.
Ayer, 18 de febrero de 2026, Santaolalla participó como moderadora en el acto «Disputar el presente para ganar el futuro» en la Sala Galileo Galilei de Madrid, organizado por el independentista Gabriel Rufián (ERC) junto al diputado de Más Madrid Emilio Delgado.
El evento pretendía abrir un supuesto debate sobre la unidad de la izquierda alternativa al PSOE. Sin embargo, lo que más trascendió fue el comportamiento agresivo de Santaolalla fuera del escenario: según testigos y publicaciones en redes, insultó gravemente al periodista Vito Quiles, llamándolo algo similar a «fascista de mierda» o expresiones equivalentes de alto voltaje, en línea con su historial de descalificaciones hacia él y otros profesionales de derechas.
En las mismas redes sociales, Santaolalla se mostró especialmente cercana y complaciente con Rufián durante y después del acto, con interacciones que muchos interpretan como coqueteo político y personal.
Supuesto malestar de Javier Ruiz
Esta cercanía ha avivado rumores de que podría haber generado celos o malestar en su pareja sentimental, el periodista Javier Ruiz (con quien comparte proyectos y apariciones mediáticas).
Paralelamente, Santaolalla enfrenta serios problemas judiciales. La Policía la ha declarado «ilocalizable» en su domicilio registrado en Salamanca, según consta en un auto del Juzgado de Primera Instancia de esa ciudad fechado el 19 de febrero de 2026.
Esto ha impedido por tercera vez la celebración de un acto de conciliación solicitado por la asociación Hazte Oír, que la demanda por presuntas injurias y calumnias.
La organización reclama 30.000 euros por daños reputacionales, además de una rectificación pública, tras las declaraciones de Santaolalla en el programa En boca de todos (Cuatro) el 11 o 12 de febrero de 2025, donde tildó a Hazte Oír de «asociación ultraderechista» cuyos miembros son «auténticos delincuentes» y «peligrosos», sugiriendo que acosarían al fiscal general del Estado en su domicilio.
Sarah, la que posa de defensora de democracia
Hazte Oír niega tales acusaciones, afirma no tener causas penales abiertas ni condenas, y sostiene que las afirmaciones son falsas, vejatorias y carentes de diligencia.
Este nuevo episodio se suma a otras denuncias previas contra Santaolalla, como la del Sindicato Unificado de Policía por insultos a agentes.
Su carrera, marcada por descalificaciones muy graves desde la televisión pública a votantes de PP y VOX, ataques a cuerpos de seguridad y una victimización constante ante críticas, parece seguir un patrón de polarización extrema que, lejos de enriquecer el debate, alimenta confrontaciones y ahora litigios costosos. Mientras posa de defensora de la democracia en actos con Rufián, sus palabras y acciones continúan generando rechazo y consecuencias legales.












