Las cámaras captaron la sorpresa e incomodidad de los tertulianos, incluida a su novia, la propia Sarah Santaolalla
En un nuevo capítulo de la prepotencia que reina en la televisión pública, el presentador Javier Ruiz, novio de la polémica analista Sarah Santaolalla y fiel escudero del relato oficial en RTVE, montó un numerito bochornoso en pleno directo de Mañaneros 360.
Ante un fallo técnico recurrente que impedía conectar con Rosa Villacastín, Ruiz no dudó en airear su frustración ante millones de espectadores, señalando con dedo acusador a su propio equipo técnico y soltando frases cargadas de reproche: «Tenemos todos los días una puntualidad exquisita en el error. Todos los días a esta hora tenemos una puntualidad que cada conexión que tenemos falla. Tenemos a Rosa Villacastín y no conseguimos contactar con ella. Otra vez. Hoy, otra vez».
Maltrato a los profesionales de TVE
“El propagandista socialista Javier Ruiz maltrata a su equipo en directo por tener fallos técnicos. La situación ha sido tan grave que CCOO se ha quejado«, señalan en redes.
Lo que para cualquier trabajador sería un problema técnico normal en un programa matinal de alta complejidad se convirtió, en boca del presentador, en una exhibición pública de desprecio hacia los compañeros que hacen posible la emisión. Las cámaras captaron la sorpresa e incomodidad de los tertulianos, incluida la novia, la propia Santaolalla, mientras Ruiz descargaba su ira sin filtro.
Javier Ruiz, lamentable e inaceptable
Ahora, hasta el sindicato CCOO —que no precisamente destaca por su rigor con los excesos de la izquierda en RTVE— ha tenido que salir al paso con una carta abierta dura y contundente. Califican el incidente de «lamentable e inaceptable«, denunciando que es intolerable señalar, cuestionar o desacreditar a compañeros en directo, donde no pueden defenderse ni explicar lo ocurrido. «El tono empleado fue desconsiderado y desproporcionado hacia su equipo», afirman, recordando que en programas en directo las incidencias son inherentes y que nadie con experiencia en el oficio puede ignorarlo.
Prepotencia y desprecio
CCOO va más allá y acusa a Ruiz de prepotencia y desprecio hacia el trabajo colectivo, especialmente grave viniendo de alguien en posición jerárquica superior. «Estas actitudes erosionan el trabajo en equipo, deterioran el clima laboral y vulneran principios básicos de respeto profesional«, insisten, exigiendo que los problemas se resuelvan internamente, no en antena para lucirse.
Mientras tanto, en redes y medios conservadores no se cortan: llaman a Ruiz «déspota» y «asaltacunas» (por su relación con Santaolalla), y recuerdan que este señor cobra de todos los españoles para defender el gobierno y victimizarse con su pareja ante cualquier crítica.
Este episodio demuestra una vez más el doble rasero en RTVE: se tolera la parcialidad ideológica, los enchufes sentimentales y los ataques a voces disidentes, pero cuando un presentador estrella pierde los nervios con los técnicos que pagan su sueldo… hasta CCOO dice basta.












