Según un medio opositor, la Guardia Revolucionaria Islámica presionó para la elección del hijo del fallecido ayatolá, y confirmará oficialmente tras el entierro
Según confirmaron fuentes informadas al medio opositor persa, Iran International, la Asamblea de Expertos de Irán ha elegido de forma opaca a Mojtaba Jamenei, hijo del difunto Alí Jamenei, como nuevo Líder Supremo de la República Islámica. La designación no ha sido anunciada públicamente y se espera que se haga oficial tras el entierro del anterior líder.
La noticia no precisa fecha, por lo que se desconoce si la información que recibió el periódico es anterior o posterior al bombardeo israelí del complejo de mando en Qom donde supuestamente se celebraba la elección.
Mojtaba, de 55 años, fue durante décadas una de las figuras más influyentes del sistema iraní, pese a su bajo perfil público y ausencia de cargos formales, con fuertes vínculos con la Guardia Revolucionaria Islámica, la cual presionó para su elección. Opositores y rivales lo han acusado repetidamente de manipular elecciones y coordinar la represión contra la disidencia.
Un perfil de línea dura para ofrecer la imagen de que el régimen sigue intacto
El ayatolá Alí Jamenei falleció el sábado 28 de febrero de 2026 en ataques aéreos conjuntos de Estados Unidos e Israel. El martes, de acuerdo con información exclusiva de Iran International, la Asamblea de Expertos —bajo intensa presión del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI)— optó por su hijo Mojtaba como sucesor.
El CGRI busca con Jamenei hijo la estabilidad en la cadena de mando, evitar divisiones en la cúpula, coordinar las fuerzas de seguridad y frenar cualquier lucha interna por el poder en pleno conflicto bélico. Mojtaba emerge como el candidato ideal gracias a sus vínculos estrechos con el CGRI, su enfoque de línea dura y su lazo directo con el linaje Jamenei, lo que proyecta continuidad e invulnerabilidad del sistema.
Sin embargo, de confirmarse la elección, representa uno de los momentos más trascendentales y polémicos en la historia de la República Islámica, porque literalmente se convierte en un régimen hereditario, algo que supuestamente choca con los principios de la Revolución de 1979 que derrocó al Sah de Persia.
El brazo derecho de su padre, vinculado con los clérigos y el aparato represor del Estado
Durante años, Mojtaba operó desde el interior de la Oficina del Líder Supremo (conocida como el Beit), actuando como guardián y mediador de poder alrededor de su padre. Analistas destacan que construyó influencia gradual en las instituciones políticas, de seguridad y clericales.
Dirigió eficazmente el Beit durante al menos las últimas dos décadas, el auténtico núcleo del Estado donde reside la autoridad real: seguridad, políticas clave y finanzas. El gobierno electo y el presidente suelen considerarse fachadas con poder limitado, mientras el Beit protege sus intereses y evita que alguien externo tome el control.
En ese sentido, llama la atención como la prensa, políticos o militares apenas prestaron atención al presidente actual de Irán, Masoud Pezeshkian, desde el inicio de la guerra, sumido en la irrelevancia informativa y centrando el foco mediático en el liderazgo supremo.
Vínculos con la Guardia Revolucionaria Islámica
Eric Mandel, director de la Red Política y de Información de Oriente Medio (MEPIN), explicó al citado medio que Mojtaba “operó durante mucho tiempo entre bastidores en Teherán, forjando estrechos vínculos con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y consolidando su influencia dentro de la estructura de poder del régimen. Es ampliamente considerado como uno de los artífices de la represión del régimen”.
Una fuente fundamental de su poder son sus lazos con el CGRI. En la guerra Irán-Irak de los años 80, Mojtaba sirvió en el Batallón Habib, una unidad de voluntarios ligada a la Guardia. Muchos veteranos que combatieron junto a él ascendieron a altos cargos en seguridad e inteligencia, formando su red de afines responsables de proteger al régimen.
Polémica sucesión por falta de credenciales y por convertir el sistema en hereditario
La Constitución iraní exige que el Líder Supremo posea profundo conocimiento de la jurisprudencia islámica y debe reconocerse como autoridad religiosa de alto rango. Sin embargo, Mojtaba es un clérigo de rango medio, según el escalafón oficial, porque no es un mujtahid (erudito islámico) certificado, ni ostenta el título honorífico de ayatolá y tampoco cuenta con la experiencia ejecutiva requerida.
Aunque el sistema ha mostrado flexibilidad histórica ante consensos de élites, su ascenso probablemente intensifique críticas internas. La República Islámica, fundada como sistema revolucionario islámico, parece evolucionar hacia un gobierno dinástico, lo que choca con sus principios fundacionales.
Mojtaba está en posición de seguir la lucha o llegar a acuerdos
Con su perfil —vínculos estrechos con el núcleo de seguridad, pero también conexiones con líderes civiles y clericales—, Mojtaba puede optar por endurecer la confrontación o buscar desescalada, analiza el citado periódico.
En ambos complejos escenarios, si el régimen decide resistir, necesita a alguien capaz de mantener unido al CGRI y el aparato de seguridad bajo ataques constantes; pero, si opta por acuerdos difíciles, requiere un líder que controle a los halcones internos y evite rebeliones contra el mando.
La duda persiste sobre si Israel y EE.UU. lo atacarán de inmediato o le darán tiempo para definirse: un ataque rápido confirmaría intenciones de cambio de régimen, mientras que la contención pondría el foco en sus próximos movimientos.












