El presidente de Estados Unidos ha respondido así a las amenazas de Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado medidas para proteger el comercio marítimo en el golfo Pérsico, ofreciendo seguros contra riesgos políticos y escolta naval para los buques cisterna que transiten por el estrecho de Ormuz. La iniciativa busca garantizar la seguridad del transporte de petróleo y gas en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.
Según informó Trump en sus redes sociales, la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo de EEUU (DFC) proporcionará seguros de riesgo político “a un precio muy razonable” a todas las líneas navieras. Además, el mandatario aseguró que la Armada de Estados Unidos podrá escoltar los buques en caso de ser necesario, subrayando que la medida tiene “efecto inmediato”.
“Pase lo que pase, Estados Unidos garantizará el libre flujo de energía al mundo”, afirmó Trump, destacando el compromiso estadounidense con la seguridad del transporte energético internacional.
Subida histórica de los costes de transporte marítimo
La decisión de Trump se produce tras un aumento récord en los costes del transporte de petróleo y gas, provocado por las amenazas de la Guardia Revolucionaria de Irán de atacar cualquier barco que cruce el estrecho de Ormuz en represalia por los recientes ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
La tarifa de referencia para los buques de gran capacidad (VLCC) alcanzó el lunes un máximo histórico de 423.736 dólares diarios, casi el doble que al cierre del viernes anterior, evidenciando la tensión en la región y el impacto en el comercio internacional.
La DFC lista para actuar
Por su parte, la DFC aseguró estar preparada para movilizar sus productos de Seguro y Garantía contra Riesgos Políticos, con el objetivo de estabilizar el comercio internacional y apoyar a las empresas estadounidenses y aliadas que operan en Oriente Próximo durante este período de alta tensión con Irán.
Con estas medidas, Estados Unidos refuerza su papel en la protección de la navegación en el estrecho de Ormuz, un paso clave para mantener la estabilidad energética global y reducir los riesgos asociados al transporte marítimo en una zona geopolíticamente sensible.












