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Cinco estudiantes muertos y dos desaparecidos al colapsar un pasarela marítima de una polémica infraestructura en Santander

El proyecto no se terminó por la resistencia vecinal y carecía de mantenimiento; un vecino alertó del deterioro del puente el día antes del accidente

Un trágico accidente ha tenido lugar en Santander a las 16.30 horas del pasado martes, cuando cinco estudiantes murieron al colapsar una pasarela costera por la que paseaban en una excursión tras finalizar sus exámenes. Otras dos personas siguen desaparecidas, una de ellas el monitor del grupo.

Los jóvenes se encontraban de ruta entre El Bocal y el Instituto Español de Oceanografía en Punta Cortada, en una senda peatonal con puentes sobre el Cantábrico, cuando la pasarela de madera que unía dos pequeños acantilados cedió repentinamente y cayeron al vacío, sobre agua y rocas.

Unos ciclistas alertaron al Centro de Atención a Emergencias 112 quince minutos después del suceso, alrededor de las 16.45 horas, lo que activó un operativo amplio que incluyó bomberos de Santander, Salvamento Marítimo y su helicóptero Helimer, Policía Local, Policía Nacional y el Servicio Marítimo de la Guardia Civil. En total, alrededor de 70 personas.

Los servicios de emergencia rescataron cinco cuerpos sin vida, mientras que una superviviente sufrió hipotermia y recibió atención en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, donde otra víctima falleció pese a los esfuerzos médicos.

Las víctimas, seis mujeres y un hombre -el monitor del grupo- de entre 20 y 25 años, estudiaban el ciclo de Técnico Superior en Ganadería y Asistencia Animal en el Centro Integrado de Formación Profesional La Granja, ubicado en Heras, Medio Cudeyo, y solo una provenía de Cantabria y las demás venían de las provincias de Vizcaya, Alicante, Guadalajara y de La Rioja.

Un proyecto de hace 12 años aprobado ante la resistencia vecinal

Sin que aún se conozcan las causas exactas del derrumbe que truncó un día de celebración en tragedia mortal, el Diario Montañés revela que hace 12 años los vecinos presentaron una fuerte resistencia al proyecto de infraestructura por su magnitud, y no se culminó en su totalidad y quedó abandonado sin mantenimiento.

El mismo medio indica que el puente estaba abandonado y ninguna administración —nacional, regional o municipal— se coordinó ni asumió su restauración. De hecho, la misma tarde del accidente, un testigo avisó al 112 sobre los problemas que presentaba la pasarela de madera, y el aviso se trasladó a la Policía Local de Santander, sin que se conozcan más datos de momento.

Después de la tragedia, Costas ordenó que los agentes precinten tres pasarelas que sirven de miradores en la misma senda del accidente. En cuanto al 112, indica la citado medio que «todas las cuestiones y circunstancias relativas al colapso de la pasarela de punta Vergajo en Santander están judicializadas y no pueden relevarse determinados detalles hasta que la investigación judicial finalice».

Desde Costas, añade El Mundo, se explicó que el Gobierno de Cantabria tenía que confirmar si el polémico proyecto se adaptaba a su Plan Especial de Sendas y Caminos Litorales de Cantabria.

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