En lugar de guardar un mínimo de dignidad en el homenaje a las víctimas de Adamuz , la ministra convirtió el acto en su photocall feminista
Otra prueba más de la falta absoluta de respeto, clase y decencia que define al Gobierno de Pedro Sánchez. La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha vuelto a demostrar por qué es una de las figuras más impresentables del socialismo español.
En lugar de guardar un mínimo de dignidad en el homenaje a las víctimas del trágico accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), donde fallecieron 46 personas, la ministra socialista decidió convertir el acto en su particular photocall feminista. Mientras las familias lloraban a sus muertos, Montero apareció sonriente y posando como si estuviera en una alfombra roja, junto a sus “compañeras” Yolanda Díaz y Sara Aagesen.
Y no contenta con la falta de respeto durante el evento —donde ya se la vio abriéndose paso a empujones para colocarse al lado de los Reyes, en un espectáculo de mala educación y ansia de protagonismo—, la ministra remató la faena publicando la foto en redes sociales con este texto tan oportuno como repugnante. “Orgullo de mujeres, orgullo de compañeras”.
Todo ello justo la víspera del 8-M, esa fecha que la izquierda radical utiliza para dividir España mientras ignora los problemas reales de los ciudadanos.
Socialistas indecentes
La indignación en redes ha sido inmediata y masiva. Miles de españoles han calificado la actuación de “vergonzosa”, “indecente” y “propia de quien no tiene escrúpulos ni educación”. “A las víctimas se las honra con silencio y respeto, no con sonrisas y propaganda electoral”, ha resumido uno de los comentarios más compartidos. Hasta simpatizantes de izquierda han reconocido que esta vez se han pasado de la raya.
Este nuevo escándalo no es un error aislado: es la radiografía perfecta del Gobierno más arrogante, ideologizado y alejado de la realidad de la historia reciente. Mientras España entera llora a 46 compatriotas, las ministras socialistas y comunistas convierten el dolor en selfie y propaganda de género.
La izquierda desacomplejada ya no solo nos roba el dinero con impuestos: ahora también nos roba el respeto debido a las víctimas. Impresentable, maleducada y, sobre todo, indigna de representar a España.












