Populares y Socialistas defienden la ruina del sector primario
La plataforma ciudadana SOS Rural ha alertado sobre las graves consecuencias que podría tener la aplicación provisional del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur. Según la organización, la Comisión Europea, bajo la presidencia de Ursula von der Leyen, ha comenzado a implementar el tratado sin esperar su ratificación formal por parte de las instituciones europeas, generando preocupación en el sector agrario por la competencia desleal y el riesgo económico que supone para los productores europeos.
Rechazo ciudadano y presión sobre la Comisión Europea
SOS Rural ha registrado cerca de 17.000 firmas ante la Comisión Europea para expresar su oposición a un acuerdo que considera perjudicial para el sector primario europeo. Natalia Corbalán, portavoz nacional de la plataforma, afirmó en The Objective que poner en marcha el tratado sin el visto bueno del Parlamento vulnera el principio de lealtad institucional y facilita un escenario de competencia desigual, donde los productores europeos deben cumplir normas estrictas mientras que los países de Mercosur no están sujetos a los mismos estándares.
Diferencias normativas y competencia desigual
El acuerdo permite la entrada de productos provenientes de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay sin que estos cumplan los requisitos europeos en trazabilidad, bienestar animal, uso de fitosanitarios, antibióticos o condiciones laborales. En contraste, los agricultores y ganaderos europeos enfrentan estrictas regulaciones, lo que genera una desventaja competitiva que podría comprometer la viabilidad de numerosas explotaciones familiares.
SOS Rural advierte que la importación masiva de productos más económicos podría presionar los precios en origen, afectando especialmente a sectores con márgenes reducidos y alta volatilidad, como el vacuno, el arroz, la miel, los cítricos y el azúcar.
Riesgos sanitarios y coherencia normativa
La organización también alerta sobre posibles riesgos sanitarios, recordando alertas recientes de productos de Mercosur que contenían salmonella resistente a antibióticos o residuos de sustancias prohibidas en Europa, como plaguicidas específicos o la hormona estradiol 17-β. Para SOS Rural, permitir la entrada de alimentos producidos con sustancias vetadas contradice las normas impuestas al propio sector agrario europeo.
Consecuencias territoriales y sociales
Más allá del impacto económico, la plataforma advierte sobre las implicaciones territoriales y sociales: el cierre de explotaciones, la despoblación rural y la dependencia de productos estratégicos del exterior podrían intensificarse si no se establecen medidas de protección adecuadas.
Propuestas de SOS Rural
Entre las medidas que propone la organización se incluyen:
- La implementación de cláusulas espejo para garantizar que los productos importados cumplan las mismas normas sanitarias, ambientales y laborales que en la UE.
- Controles efectivos tanto en origen como en frontera.
- Mecanismos de salvaguarda para reaccionar ante distorsiones de mercado o riesgos sanitarios desde el inicio.
SOS Rural enfatiza que la apertura del mercado a sectores sensibles sin una evaluación económica previa pone en riesgo la supervivencia de miles de explotaciones familiares.
Un contexto de presión creciente para el sector agrario
El rechazo a Mercosur no se limita a un acuerdo comercial específico. La organización sostiene que se enmarca en un contexto más amplio de aumento de exigencias regulatorias, incremento de costes y reducción de márgenes, lo que hace que la implementación del tratado se perciba como una presión adicional sobre un sector ya vulnerable.
Por ello, la plataforma subraya que el debate sobre Mercosur y el campo europeo no es solo comercial, sino que afecta directamente al modelo productivo europeo y a la soberanía alimentaria del continente. SOS Rural asegura que continuará promoviendo iniciativas para exigir cambios en el acuerdo y proteger al sector agrario europeo frente a la competencia desigual.












