Tras invitar a un desconocido a su casa y despertarse juntos desnudos, discutieron, lo apuñaló e intentó rematarlo con una pala
Marroquí se libra de la cárcel tras acuchillar once veces a un hombre y puede volver en siete años. La Audiencia de Navarra condenó a tres años de prisión a un hombre de nacionalidad marroquí por un delito de homicidio en grado de tentativa.
Los hechos ocurrieron el 4 de septiembre de 2022 en una localidad de Tierra Estella, cuando la víctima invitó al acusado a su domicilio, aunque ambos no se conocían previamente. Sobre las 10.50 horas, el procesado se despertó desnudo en la cama junto al otro hombre, también desnudo, y surgió una discusión que escaló rápidamente.
Con intención de acabar con la vida de la víctima por lo sucedido, el agresor cogió un cuchillo y le asestó once cuchilladas. La víctima salió arrastrándose de la vivienda, momento en que el inculpado le golpeó dos veces en la cabeza con una pala de construcción que encontró en la casa.
El atacante se quedó junto a su victima y pidió que llamaran a la Policía
Aunque un palazo en la cabeza a una persona indefensa en el suelo resulta susceptible de causar la muerte, las lesiones no pusieron en riesgo la vida del herido. El agresor se quedó en el lugar, solicitó a terceras personas que llamaran a la policía y a los servicios sanitarios, y no remató a la víctima.
La Audiencia absolvió a la víctima del delito de agresión sexual en tentativa que el acusado le imputó, porque no se practicó ninguna prueba que avalara esa versión.
La sentencia aprecia la atenuante de dilaciones indebidas, ya que los hechos se perpetraron hace más de tres años y cuatro meses, y la instrucción finalizó el 26 de junio de 2023 sin motivos para el retraso. La pena de prisión se sustituye por la expulsión del territorio nacional durante siete años, ya que el marroquí, carece de cualquier vinculación familiar o laboral con España y no podrá regresar en ese plazo.
El tribunal impuso además la prohibición de acercarse a menos de 200 metros a la víctima durante cuatro años, y ordenó indemnizar con 14.560 euros por las lesiones y secuelas. La sentencia es recurrible ante el Tribunal Superior de Justicia de Navarra.












