Saltar el contenido

Dos parejas de congoleños estafan 300.000 euros en ayudas sociales al Gobierno de la Comunidad Vasca

l

Fuentes policiales indican que estas personas de origen congoleño, quienes ya habían obtenido la nacionalidad española, adquirieron dos inmuebles en Bilbao y Amorebieta antes de su separación ficticia

El Servicio Vasco de Empleo detectó la pasada primavera un presunto fraude en el cobro de la Renta de Garantía de Ingreso (RGI), el Ingreso Mínimo Vital (IMV) y las ayudas al alquiler de vivienda por parte de dos parejas de origen congoleño, que habrían obtenido de manera indebida un total de 300.000 euros.

Lanbide, que se ha negado a precisar desde cuándo se produjo este cobro irregular, ha informado que ha abierto un «expediente de reclamación» para tratar de recuperar las cantidades mal asignadas.

Dos de los cuatro implicados en este fraude fueron detenidos por la Ertzaintza y están imputados por delitos de estafa y falsedad documental.

La Ertzaintza inició su investigación en agosto, y la semana pasada detuvo a dos de los presuntos responsables, quienes ya han sido puestos a disposición judicial. Los hombres detenidos, junto a sus respectivas parejas, recibían varias ayudas sociales.

El fraude fue descubierto por empleados de Lanbide, quienes activaron un protocolo establecido durante la gestión de la ex vicelehendakari Mendia, después de que se detectara un caso anterior en el que un ciudadano senegalés obtuvo más de un millón de euros de forma irregular en ayudas.

El consejero de Trabajo Mikel Torres en los jardines del palacio de Ajuria Enea en Vitoria.Paulino Oribe

Según ha informado El Mundo, una de las parejas solicitó las ayudas tras un presunto divorcio, beneficiándose del reparto de la custodia de sus hijos. Fuentes policiales indican que estas personas de origen congoleño, quienes ya habían obtenido la nacionalidad española, adquirieron dos inmuebles en Bilbao y Amorebieta antes de su separación ficticia. Posteriormente, un hermano de uno de los implicados utilizó la misma estrategia para solicitar ayudas sociales.

La investigación reveló que los cuatro cruzaban sus empadronamientos para simular que estaban separados, cuando en realidad seguían conviviendo.

Uno de los detenidos, además, utilizó una identidad falsa para complementar sus ingresos con más ayudas irregulares. Esta práctica es común en los fraudes en Lanbide, como ocurrió en el caso de un ciudadano senegalés que falsificó hasta 62 identidades para obtener un millón de euros en ayudas.

Deja tu respuesta